El Gobierno derogó 973 normas del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y redefine el rol del organismo.
El objetivo es eliminar la intervención en los procesos productivos y reducir la burocracia en el sector. La medida fue oficializada mediante la Resolución 37/2025 publicada este viernes en el Boletín Oficial.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó que con esta reforma “se deja atrás un régimen en el que el Estado pretendía controlar cada paso del proceso productivo para pasar a un modelo enfocado exclusivamente en garantizar la aptitud para consumo del vino”.
Argentina es uno de los mayores productores y exportadores a nivel mundial, con bodegas que ganan premios de los más altos estándares cada año.





