El cierre de listas dejó en claro que en el peronismo nadie se baja del barco… aunque el barco esté medio escorado. Fuerza Patria, el armado que intenta aglutinar a todos los sectores K, camporistas, sindicales y kicillofistas, presentó su oferta electoral para octubre y vendió la foto de la “unidad” como un triunfo. La lapicera, la volvió a tener Cristina Fernández de Kirchner.
CABA: Hagman al Congreso y Recalde al Senado
En la Ciudad, la pulseada interna se resolvió a favor de Itai Hagman, que será el primer candidato a diputado nacional, referente de Juan Grabois, el gran ganador de la jornada. En la lista lo acompaña con nombres de peso diverso: la ex ministra de Trabajo Kelly Olmos, el legislador porteño Santiago Roberto, la camporista Lucía Cámpora y, como quinta, una figura todavía en disputa que busca representar al sector sindical porteño.
En el Senado, el elegido para encabezar es Mariano Recalde, que va por la renovación de su banca, acompañado por Ana Arias, académica de la UBA con perfil progresista. La jugada busca combinar experiencia política y aire universitario en un distrito históricamente adverso para el peronismo.
Provincia de Buenos Aires: Taiana al frente, Grabois en la lista
La madre de todas las batallas tuvo final de telenovela. Entre tironeos de intendentes, gobernadores e históricos, el ex ministro de Defensa y excanciller Jorge Taiana terminó encabezando la lista de diputados nacionales. Lo sigue Jimena López (del massismo), el dirigente social Juan Grabois, la camporista Vanesa Siley y el bancario Sergio Palazzo.
Detrás aparecen Teresa García y Horacio Pietragalla, para completar un menú que incluye a sindicalistas, referentes piqueteros y cuadros de La Cámpora. Una ensalada variada que refleja la necesidad de “todos adentro”, antes que de un proyecto político claro. Los intendentes, no quedaron conformes.
Fuerza Patria consiguió lo que parecía imposible: juntar a los propios bajo una misma boleta. Pero lo hizo con la lógica de los viejos peronismos: todos adentro, aunque no quede claro para dónde va el barco.
El electorado dirá si el gesto de unidad es suficiente… o si tanta diversidad en la lista termina siendo, en realidad, un rejunte electoral con fecha de vencimiento.





