La polaca Iga Swiatek, exnúmero 1 del mundo y 8ª preclasificada, cumplió con un mero trámite en la final, y apabulló por 6-0 6-0, en 58 minutos, a la estadounidense Amanda Anisimova (13ª), que faltando un game, en el último intercambio del partido, explotó en llanto en su silla.
Swiatek aprovechó un bajo porcentaje de primeros servicios de su rival y todos los nervios que proyectaba, y enseguida consiguió dos quiebres que marcarían el rumbo del partido. Muchos errores no forzados, y jugando sin primeros, se le hizo imposible entrar en partido.
Swiatek a sido superior en todos los rubros, mostrando una solidez que fue demasiado para Anisimova.
Este es el primer Wimbledon de su carrera, y es la tercer jugadora más joven, en lograr tres majors en distintas superficies. A partir de ahora, la polaca será la nueva número 2 del ránking mundial.
Anisimova, en la premiación a la hora de hablar, volvió a explotar en lágrimas: “Has sido una inspiración para mi, Iga. Te felicito. Me he quedado sin gasolina. Perdón”.





