El fútbol español atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse la muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife de 30 años, quien falleció luego de sufrir un gravísimo choque con el arquero Jesús Owono, del Andorra, durante un partido disputado entre ambos equipos. El futbolista había sido trasladado de urgencia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, y permanecía internado en terapia intensiva debido a la gravedad de sus lesiones.
La noticia generó una enorme conmoción en el club canario y en el ambiente del fútbol español. Desde el momento del accidente, compañeros, familiares, instituciones y aficionados habían seguido con preocupación la evolución del delantero, mientras se multiplicaban los mensajes de apoyo y esperanza.
El violento choque que obligó a suspender el partido
El accidente ocurrió durante el tiempo añadido de la segunda parte, cuando el encuentro estaba igualado 2-2. De Miguel fue en busca de una pelota aérea en una zona alejada del área y se encontró con la salida de Jesús Owono, quien intentó anticiparse como último recurso defensivo. El impacto entre ambos fue de extrema violencia.
El delantero cayó inconsciente sobre el césped y la gravedad de la situación quedó rápidamente en evidencia. Futbolistas de los dos equipos reclamaron asistencia médica inmediata y los profesionales ingresaron al campo para atenderlo.

Después de varios minutos de atención, De Miguel fue retirado en ambulancia y trasladado de urgencia al centro médico. Ante el dramático episodio, el árbitro Pérez Hernández comunicó a los capitanes y entrenadores la suspensión del encuentro, que quedó interrumpido en el minuto 108.
Dolor y conmoción en el fútbol español
La evolución del jugador había mantenido en vilo al entorno del Tenerife y a los seguidores de ambos equipos. Su fallecimiento representa una pérdida irreparable para sus compañeros, familiares y para una comunidad futbolística que había expresado su solidaridad desde el primer momento.
El episodio vuelve a poner en primer plano la dimensión humana del deporte: más allá de cualquier resultado, la prioridad pasó a ser la salud de un futbolista cuya vida quedó marcada por un accidente ocurrido en pleno partido.





