Flávio Bolsonaro se autoproclamó “el verdadero presidente electo de Brasil” en una carta difundida este miércoles desde Estados Unidos, adonde llegó con su familia tras abandonar el país luego de perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva. En el documento, el dirigente desconoció el resultado electoral, denunció una supuesta persecución política y agradeció especialmente al presidente argentino, Javier Milei, y al mandatario estadounidense, Donald Trump.
“Me dirijo al pueblo brasileño y a la comunidad internacional como el verdadero presidente electo de Brasil”, afirmó el senador, que sostiene que hubo fraude en los comicios del domingo 25 de octubre, aunque no presentó pruebas que respalden esa acusación.
El agradecimiento a Milei y Trump
Uno de los pasajes centrales de la carta está dedicado al jefe de Estado argentino, cuya postura frente a la victoria de Lula quedó nuevamente bajo la lupa por el respaldo que había expresado a los Bolsonaro.
“Quería agradecer al presidente Milei, por el coraje, el sentido de justicia y legalidad, al presidente Trump y al maravilloso pueblo americano por acogerme”, escribió Flávio. Además, elogió a Trump como “un gran defensor de la libertad de expresión”.
El agradecimiento adquiere relevancia en medio de la controversia por su salida de Brasil. Flávio llegó a la Argentina con su familia y luego abordó un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador, antes de continuar hacia Miami. Su viaje se produjo en un contexto de medidas judiciales relacionadas con la entrega de sus pasaportes y una investigación por presunto lavado de activos.
En la carta, el senador justificó su decisión de trasladarse a Estados Unidos por motivos de seguridad y afirmó: “No huí de Brasil, salí por Brasil, salí de un régimen de excepción”. También sostuvo que no quería exponer nuevamente a su familia a lo que considera una persecución judicial.
Anunció que liderará la oposición desde el exterior
Flávio cuestionó al Supremo Tribunal Federal, denunció irregularidades electorales y acusó a las instituciones brasileñas de utilizar la Justicia para silenciar a sus adversarios. También comparó su situación con la de otros dirigentes opositores que debieron abandonar sus países.
Lejos de anunciar un retiro de la política, prometió continuar su actividad desde Estados Unidos y convocar a sus seguidores a movilizarse por medios pacíficos y legales contra el gobierno de Lula.
“Salí de Brasil, pero no abandoné a los brasileños. Esta lucha no terminó el 25 de octubre”, concluyó.




