El Gobierno del Reino Unido endureció este viernes su respuesta a Javier Milei tras el mensaje presidencial sobre las Islas Malvinas y advirtió que sus Fuerzas Armadas permanecen preparadas para defender al país y sus intereses. La reacción de Londres llegó luego de que el mandatario argentino reafirmara el reclamo de soberanía, anunciara nuevas sanciones contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en el archipiélago y anticipara la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
La declaración más contundente surgió desde Downing Street, donde un portavoz sostuvo que “nuestras Fuerzas Armadas están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana, para proteger al Reino Unido y nuestros intereses”.
La respuesta británica se produjo pocas horas después de la cadena nacional de Milei, quien insistió en que las islas son argentinas y cuestionó el avance de proyectos hidrocarburíferos en la zona.
Londres ratificó su postura sobre las islas
El Gobierno británico sostuvo que las Malvinas continuarán siendo británicas mientras así lo decidan sus habitantes. Desde Downing Street señalaron que las autoridades respaldan plenamente el deseo de los isleños de seguir formando parte del territorio británico de ultramar.
“Seguirán siéndolo mientras los isleños lo deseen”, respondió el portavoz cuando fue consultado sobre la capacidad británica para defender la soberanía del archipiélago.
En la misma línea, el ministro de Defensa, Wes Streeting, cuestionó el mensaje del Presidente argentino y afirmó que sus declaraciones “hablan más de política interna argentina que de las Malvinas”.
Streeting además reiteró la posición histórica de Londres: “Las Malvinas son británicas porque los isleños allí eligieron ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inamovible”.
También intervino el canciller británico, Ed Miliband, quien sostuvo que “las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque es la voluntad abrumadora de sus habitantes”.
El petróleo y la Base Naval, en el centro de la disputa
Uno de los puntos que profundizó el enfrentamiento es el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la israelí Navitas y la británica Rockhopper. La Argentina considera ilegítima esa explotación y Milei anunció un endurecimiento de las sanciones contra las empresas que participen, directa o indirectamente, de actividades económicas e hidrocarburíferas en las islas sin autorización argentina.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, advirtió el Presidente.
En paralelo, el Gobierno argentino anunció la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, con el objetivo de reforzar la presencia nacional en el Atlántico Sur y mejorar las capacidades de defensa y comunicación.
Desde Londres, en cambio, sostuvieron que el derecho de los habitantes de las islas a explotar sus recursos naturales forma parte de su posición sobre la autodeterminación.




