La guerra en Medio Oriente entró en una nueva fase de escalada durante las últimas horas luego de que Israel confirmara ataques contra instalaciones de almacenamiento de combustible en Teherán, un objetivo que hasta ahora no había sido alcanzado desde el inicio del conflicto.
Columnas de fuego y humo se elevaron sobre la capital iraní durante la noche del sábado, según imágenes difundidas por agencias internacionales. El ataque representaría la primera vez que una instalación industrial civil es alcanzada directamente durante esta guerra, lo que aumenta el temor a una expansión aún mayor del conflicto.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que las próximas etapas de la ofensiva podrían incluir nuevas acciones militares.
Netanyahu prometió que habrá “muchas sorpresas” en la siguiente fase del conflicto.
Mientras tanto, medios estatales iraníes denunciaron que el ataque fue realizado por Estados Unidos e Israel, señalando que la instalación afectada abastece de combustible a la capital y a varias provincias del norte del país.
El conflicto se extiende por la región
La escalada no se limita a Irán. Durante las últimas horas se registraron bombardeos en el sur del Líbano, donde al menos ocho personas murieron tras ataques aéreos israelíes, según informó el Ministerio de Salud libanés.
Además, medios locales indicaron que un dron israelí impactó un hotel en Beirut, provocando cuatro muertos y diez heridos. En total, los ataques del sábado en Líbano dejaron al menos 47 víctimas fatales.
En paralelo, se registraron ofensivas con misiles y drones en Kuwait, Irak y Arabia Saudí, lo que confirma que el conflicto ya tiene un alcance regional.
La tensión también alcanzó Bagdad, donde un misil impactó en el complejo de la embajada de Estados Unidos en la llamada Zona Verde, uno de los lugares más protegidos de la capital iraquí.
Tensiones entre Washington y Teherán
La escalada militar se produce mientras continúan las amenazas cruzadas entre Washington y Teherán.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Irán enfrentará ataques más duros si el conflicto continúa.
“Irán será golpeado muy duro”, afirmó Trump al referirse a la ofensiva militar.
El mandatario norteamericano también descartó la posibilidad de negociar en el corto plazo.
“No estamos buscando llegar a un acuerdo”, sostuvo el presidente a bordo del Air Force One.
Del lado iraní, el presidente Masoud Pezeshkian rechazó la exigencia de Washington de una rendición incondicional.
“Ese es un sueño que deberían llevarse a la tumba”, respondió el mandatario iraní.
Mientras algunos sectores del gobierno iraní piden reducir la escalada, otros dirigentes sostienen que la estrategia militar continuará mientras existan bases estadounidenses en la región.
El conflicto ya dejó al menos 1.230 muertos en Irán, más de 290 en Líbano y 11 en Israel, además de seis soldados estadounidenses fallecidos, según cifras oficiales.





