Este sábado se cumplen 100 días de la detención de la vicepresidenta y exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, un hecho que, según el gobernador bonaerense Axel Kicillof, marca un avance de la injusticia y debilita la democracia en Argentina.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Kicillof sostuvo que cada día con Cristina detenida, “Argentina es un país más injusto y una democracia más débil”. Además, recordó que la exjefa de Estado fue “acosada, difamada y perseguida durante años”, y señaló que ese odio incluso derivó en un intento de asesinato “a la vista de todos”.
El gobernador bonaerense advirtió que la detención de Cristina no ocurrió de manera aislada, sino en un contexto de un gobierno con “evidentes impulsos autoritarios”, en el que, según Kicillof, “se reprime con ferocidad, se persigue al que protesta, se demoniza al periodismo crítico, se ataca la división de poderes y se proscribe y encarcela a la principal dirigente del peronismo”.
A pesar de la detención, Kicillof finalmente sostuvo que “la persiguieron, la encarcelaron, pero no pudieron ni podrán someterla” y advirtió que la injusta condena constituye “una advertencia del poder concentrado para toda la dirigencia que lo enfrenta”.





