Estos datos confirman que el desequilibrio turístico tiene implicancias económicas, ya que el déficit turístico, es decir, la diferencia entre el dinero gastado por los argentinos en el exterior y lo que gastan los turistas extranjeros en Argentina, ha alcanzado niveles récord, y deja de generar los dólares que el gobierno tanto necesita. Argentina, se ha puesto no sólo cara para los argentinos, sino que también se vuelve privativa para el visitante internacional.
En mayo de 2025, ingresaron 572,9 miles de visitantes no residentes por todas las vías de acceso al país, de los cuales 315,4 miles fueron turistas y 257,5 miles fueron excursionistas.

El 65,0% del turismo receptivo provino de los países limítrofes. Los principales fueron Brasil, que aportó 23,7%; Uruguay, 14,1%; y Chile, 13,2%. El 51,9% de los turistas no residentes llegó a Argentina a través de la vía aérea; el 37,0% lo hizo por vía terrestre; y el 11,1% restante arribó por vía fluvial/marítima. Los pasos relevados por la ETI representaron el 59,4% del total del turismo
receptivo.
Las salidas al exterior incluyeron a 1.314,7 miles de visitantes residentes por todas las vías internacionales, de los cuales 752,8 miles fueron turistas y 561,8 miles fueron excursionistas . El 66,6% del turismo emisivo se dirigió a los países limítrofes. Los principales destinos fueron Chile, con 21,9%; Brasil, con 19,8%; y Paraguay, con 11,7%. El 51,0% de los turistas residentes salieron del
país por la vía aérea; el 41,6% lo hicieron por vía terrestre; y el 7,4% optaron por la vía fluvial/marítima. Los pasos relevados por la ETI representaron el 60,6% del total del turismo emisivo.
En mayo, se registró un saldo negativo de 741,7 miles de visitantes internacionales por todas las vías de acceso al país. Este resultado fue debido a los saldos negativos de 437,4 miles de turistas y de 304,3 miles de excursionistas.





