La Unión Europea dio un nuevo paso en su ofensiva regulatoria contra las grandes tecnológicas. La Comisión Europea resolvió incluir a WhatsApp dentro del Reglamento de Servicios Digitales (DSA), una decisión que obliga a la plataforma propiedad de Meta a cumplir con exigencias más estrictas en materia de control de contenidos, desinformación y riesgos sistémicos.
Hasta ahora, WhatsApp había quedado fuera de la categoría de “gran plataforma digital”, pero el crecimiento de los Canales de WhatsApp —una función que permite la difusión masiva de contenidos por parte de medios, organizaciones y figuras públicas— cambió el escenario. Este servicio superó el umbral de 45 millones de usuarios en la Unión Europea, el mínimo que fija el DSA para activar las obligaciones reforzadas.
Qué exige el DSA y qué parte de WhatsApp queda alcanzada
El DSA está diseñado para regular a las empresas consideradas too big to care, es decir, demasiado grandes como para no asumir responsabilidades adicionales. En el caso de WhatsApp, la Comisión fue clara: la mensajería privada sigue excluida de la norma, por lo que los chats, llamadas y comunicaciones personales no se ven afectados.
Sin embargo, los Canales sí entran de lleno en el radar europeo. Meta tendrá ahora cuatro meses para adecuarse a las exigencias, entre ellas:
- Evaluar y mitigar riesgos sistémicos.
- Actuar con mayor rapidez ante contenidos ilegales.
- Reforzar la lucha contra la desinformación y la manipulación electoral.
- Proteger derechos fundamentales como la privacidad y la libertad de expresión.
Este criterio también explica por qué otras aplicaciones de mensajería como Telegram o Signal no fueron incluidas: no cuentan con un servicio de difusión pública que supere los umbrales fijados por la normativa.
Tensiones globales y mirada desde Argentina
La decisión llega en un contexto de creciente tensión entre Europa y Estados Unidos por el control de las big tech. El propio Donald Trump criticó duramente las sanciones europeas a empresas estadounidenses, luego de que Bruselas aplicara multas millonarias bajo el DSA.
Para la Argentina, el impacto es indirecto pero relevante. WhatsApp es la principal vía de comunicación digital del país, tanto a nivel personal como informativo. Si bien los chats privados no cambian, los Canales —cada vez más usados por medios, políticos y figuras públicas locales— podrían enfrentar mayor moderación, transparencia y controles de contenido, algo que también podría replicarse en otras regiones si el modelo europeo se expande.
Desde 2023, el DSA ya alcanzó a gigantes como Facebook, Instagram, YouTube, Google, TikTok, Amazon y X, además de plataformas europeas y hasta sitios pornográficos. La inclusión de WhatsApp confirma que Bruselas no afloja y que el cerco regulatorio se sigue cerrando.





