En estos días, el anuncio del presidente Javier Milei sobre querer eliminar la figura del feminicidio nos deja con muchas preguntas. Aunque la violencia siempre es repudiable, sin importar a quién afecte, hay algo que no podemos ignorar: las estadísticas hablan por sí solas. A lo largo de la historia, las mujeres han estado en una posición de mayor vulnerabilidad cuando se trata de violencia.
Hablemos claro: no se trata de victimizarnos, pero sí de reconocer realidades. La violencia de género no es un invento moderno, y negar la influencia del género en estos temas es pasar por alto lo que tantas mujeres han vivido y siguen viviendo.
Entonces, ¿qué podemos hacer más allá del debate político? Cambiar empieza en casa, en las pequeñas cosas que hacemos día a día. Si queremos construir una sociedad más justa, tenemos que educar desde el respeto y la equidad. Acá te dejo tres ideas prácticas para empezar:
1. Repartir las tareas del hogar, sin excusas
El hogar es el primer espacio donde aprendemos sobre roles. Si en casa las tareas se reparten equitativamente, les enseñamos a los más chicos (y nos recordamos a nosotros mismos) que nadie está por encima de nadie. Cocinar, limpiar o cuidar no es “de mujeres”; es de todos.
2. Hablar sobre emociones y empatía
¿Cuántas veces nos cuesta ponerle palabras a lo que sentimos? Ahora pensá cuánto más difícil puede ser para alguien que nunca tuvo esas conversaciones. Enseñemos que expresar emociones no es debilidad, sino fortaleza. Y, sobre todo, que entender las emociones del otro es la base del respeto.
3. Romper con los estereotipos de género
Decirle a un nene que “los hombres no lloran” o a una nena que “tiene que portarse como una princesa” no ayuda. Cuestionemos esos mensajes que todavía están tan presentes. Las niñas y los niños merecen crecer sabiendo que pueden ser quienes quieran ser, sin etiquetas ni moldes.
Un tema que nos toca a todos
Este debate no es solo de políticos o de expertos. Es un llamado a reflexionar sobre cómo vivimos, cómo educamos y qué valores queremos transmitir. Porque una sociedad más justa no se construye de un día para el otro, pero empieza con pequeños pasos que podemos dar todos.
¿Qué pensás vos? ¿Qué cosas hacés en tu día a día para promover la igualdad? Te leo.
@victoriafiorenzi







