El papa León XIV ingresará este martes 13 de octubre al Policlínico Gemelli de Roma para someterse a una operación destinada a extirpar un nódulo pulmonar, detectado durante recientes controles médicos de rutina. La intervención obligará a modificar parte de su agenda en el Vaticano y, según lo previsto, el Pontífice permanecerá hospitalizado aproximadamente una semana mientras se recupera.
El anuncio generó muestras de apoyo de comunidades religiosas y autoridades de distintos países. Aunque el Papa mantuvo las audiencias previstas durante la mañana de este lunes, no participará por la tarde en las sesiones del encuentro dedicado a Amoris laetitia, la exhortación apostólica sobre la familia publicada hace diez años.
Cambios en la agenda del Vaticano
La hospitalización también modificó las actividades de la reunión eclesial que se desarrolla en la Sala Pablo VI. Uno de los principales cambios afecta a la misa prevista para el miércoles 14 de octubre en la Plaza de San Pedro, que será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, por decisión del propio León XIV.
Durante la celebración, los participantes rezarán especialmente por la salud del Pontífice y por las familias.
La operación también impactará en el documento final del encuentro. El Papa había manifestado su intención de escuchar las conclusiones y expresar su opinión antes de su publicación. Por ese motivo, pidió que el informe de síntesis no se difunda al finalizar las deliberaciones, como estaba previsto inicialmente.
El Papa quiere revisar las conclusiones después de su recuperación
La decisión permitirá que León XIV retome el análisis una vez que reciba el alta médica. La intención es que pueda revisar los materiales elaborados durante las jornadas y aportar sus observaciones sobre los temas debatidos.
Desde la organización destacaron la voluntad del Pontífice de mantener su participación en el proceso, incluso durante su recuperación. El encuentro busca profundizar las reflexiones sobre la familia y el camino pastoral de la Iglesia, a diez años de la publicación de Amoris laetitia.
Por ahora, la atención está puesta en la intervención médica y en la evolución posterior del Papa. La duración estimada de la internación es de alrededor de siete días, aunque su regreso a las actividades habituales dependerá de su recuperación.




