El Gobierno nacional avanzó este lunes con el proceso de actualización de tarifas para colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y abrió formalmente una instancia de consulta pública para definir los nuevos cuadros tarifarios. La medida fue oficializada por la Secretaría de Transporte y contempla aumentos escalonados tanto en líneas de colectivos nacionales como en el sistema ferroviario metropolitano, con el objetivo de reducir subsidios estatales y mejorar el financiamiento del servicio.
La iniciativa alcanza a las líneas nacionales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el conurbano bonaerense, además de los trenes metropolitanos del AMBA. Según explicaron desde el Ministerio de Economía, el plan busca avanzar hacia un esquema “más ordenado, eficiente y sustentable”.
En el caso de los colectivos, el Gobierno proyecta tres aumentos consecutivos del 2%, que comenzarán a regir desde el próximo 18 de mayo. Con ese esquema, el boleto mínimo pasará de $700 a $714 para los usuarios que tengan la tarjeta SUBE registrada.
Para quienes cuentan con Tarifa Social, el valor será de $321,30, mientras que los pasajeros sin SUBE registrada deberán pagar $1.428.
El cronograma oficial prevé nuevas actualizaciones el 15 de junio y el 15 de julio, ambas también del 2%. Aun así, desde el Gobierno remarcaron que las tarifas nacionales seguirán por debajo de las que ya se aplican en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires.
Actualmente, el boleto de colectivos en Provincia es hasta 35,7% más caro que el de las líneas nacionales.
El Gobierno busca mejorar frecuencias y bajar subsidios
La actualización tarifaria aparece en medio de los reclamos de las empresas de transporte, que vienen denunciando un fuerte deterioro en la rentabilidad del sistema y problemas para sostener frecuencias adecuadas.
Según sostienen las compañías, los costos operativos crecieron por encima de los ingresos y la estructura actual de subsidios ya no alcanza para garantizar un servicio eficiente.
Fuentes vinculadas al sector aseguran que el Ministerio de Economía analiza alternativas para recomponer ingresos sin trasladar todo el impacto al usuario. En las últimas semanas, incluso se evaluó un incremento mayor para los colectivos nacionales, que podría haber llevado el boleto mínimo por encima de los $800.
Sin embargo, el Gobierno busca evitar un salto brusco que impacte directamente en la inflación y en el bolsillo de los pasajeros.
Actualmente, el componente subsidiado representa cerca del 60% del costo del boleto, mientras que el usuario cubre el 40% restante.
Trenes: aumentos de hasta 85% y consulta pública abierta
En paralelo, el Ejecutivo confirmó una fuerte actualización en las tarifas ferroviarias metropolitanas.
El esquema contempla cinco aumentos consecutivos:
- 18% desde el 18 de mayo
- 15% en junio
- 13% en julio
- 12% en agosto
- 10% en septiembre
Con la primera actualización, el boleto mínimo de tren pasará de $280 a $330 para usuarios con SUBE registrada.
Para quienes reciben Tarifa Social costará $148,50, mientras que los pasajeros sin SUBE registrada deberán abonar el doble de la tarifa correspondiente.
Desde el Gobierno recordaron que en diciembre de 2023 las tarifas ferroviarias apenas cubrían el 2% del costo operativo total y que actualmente esa cobertura ronda el 5%.
La meta oficial es que el aporte del usuario alcance cerca del 10% hacia septiembre.
La Secretaría de Transporte abrió además una Instancia de Participación Ciudadana para que usuarios y sectores interesados puedan opinar sobre los nuevos cuadros tarifarios. El proceso tendrá carácter no vinculante y estará habilitado durante tres días hábiles a través de la web oficial del organismo.
Según la Resolución 26/2026, las opiniones serán consideradas antes de definir las tarifas definitivas que comenzarán a aplicarse en las próximas semanas.





