InicioOpiniónParedes y Arruabarrena marcan el contexto que vive Boca

Paredes y Arruabarrena marcan el contexto que vive Boca

La entrevista que Leandro Paredes le concedió al Pollo Álvarez dejó mucho más que un puñado de declaraciones de circunstancia. Detrás de las palabras del mediocampista, campeón del mundo y capitán de Boca, aparece un tema que considero central y que excede largamente al propio jugador: la utilización deliberada de la mentira como herramienta para generar violencia alrededor del club. Sobre eso quiero detenerme, porque entiendo que el hincha de Boca necesita tener bien en claro de qué se trata.

Paredes fue contundente al desmentir, una por una, las versiones que circularon en los últimos meses. Negó cualquier contacto con el Inter Miami y aclaró que ni siquiera Lionel Messi le escribió por ese supuesto interés. Recordó que, cuando se habló de la posibilidad de que Rodrigo De Paul llegara al club de Florida, lo conversaron entre los tres, y que tanto Messi como De Paul sabían perfectamente que él quería volver a Boca. “Quiero disfrutar de lo que no pude disfrutar en mi época, porque jugué muy poco antes de irme”, explicó, en referencia a aquel primer ciclo en el que disputó apenas 31 partidos. También desactivó la otra gran operación: la supuesta pelea con Juan Román Riquelme. “Estoy feliz, estoy donde quiero estar y eso es lo importante”, remató, dejando en claro que su presente y su futuro inmediato están en el club del que es hincha.

Lo que me interesa subrayar es el patrón que estas desmentidas dejan al descubierto. Cada vez que Boca pierde un partido, aparece la misma maquinaria: que Paredes está cansado, que se quiere ir, que se peleó con Román, que el arbitraje y el VAR están comprados, que existe una “AFA bostera”. Es siempre el mismo libreto. Y acá quiero traer una frase que cobra especial sentido en estos días, atravesados por la emoción que dejó la partida del Indio Solari y esa enorme manifestación de cariño hacia uno de los grandes líderes de nuestra música. El Indio dijo alguna vez: “Violencia es mentir”. Esa sentencia describe con precisión lo que ocurre en el ecosistema mediático que rodea a Boca.

Porque la violencia no se reduce a una piedra arrojada o a un golpe. Existe una estructura que opera sobre la base de la mentira sistemática, y cuyo único objetivo es generar malestar, crear un caldo de cultivo violento. Lo grave es que quienes lo hacen saben que no pagan ningún costo. Nuestro oficio, el periodismo, se equivoca a veces: falla una fuente, se comete un error de buena fe. Pero uno percibe con claridad cuándo algo está hecho con intención de informar y cuándo está construido para dañar. Y en torno a Boca, en este último tiempo, lo que predomina es lo segundo.

El mecanismo es conocido. Una cuenta o un medio lanza la versión, y a continuación cientos o miles de cuentas la replican, sumando medios cómplices que terminan de instalar el tema en la agenda. Y cuando un campeón del mundo, una figura de la talla de Paredes, les dice de frente “mintieron”, esa rectificación no recibe ni una fracción del espacio que tuvieron en su momento las operaciones. La pelea es desigual, no lo niego. Pero es una pelea que hay que dar, y el hincha de Boca tiene que tomar la decisión de alejarse de esos discursos y dejar de consumirlos.

Aclaro algo importante para no caer yo mismo en una simplificación: desnudar esta maquinaria de la mentira no borra el fracaso futbolístico de Boca en esta Copa Libertadores. La eliminación prematura en la fase de grupos es un hecho fuerte, y como tal debe analizarse con honestidad. Una cosa no anula la otra. Lo que intento expresar es que el problema deportivo es un terreno legítimo de crítica, mientras que el caldo de cultivo violento construido sobre versiones falsas es otra cosa, y merece ser señalado por lo que es.

Es en ese contexto donde tendrá su segunda oportunidad Arruabarrena como nuevo entrenador de Boca, en reemplazo de Claudio Úbeda. El acuerdo es por 18 meses, hasta diciembre de 2027, y la pretemporada está prevista para comenzar a mediados de junio en el predio de Ezeiza. El Vasco llega con colaboradores históricos: Diego Markic como ayudante de campo y Gustavo Roberti como preparador físico, y se sumaría también Mauro Navas, actual técnico de la Novena del club, con quien nunca perdió el contacto.

Se trata de un regreso cargado de simbolismo. Arruabarrena dirigió a Boca entre 2014 y 2016, donde conquistó dos títulos (el campeonato 2015 y la Copa Argentina), pero su ciclo quedó marcado por las eliminaciones ante River. La más dolorosa fue la de la Copa Libertadores 2015, en la recordada noche del gas pimienta en la Bombonera, el partido suspendido en el entretiempo. Aquella noche dejó imágenes imborrables: el cruce del Vasco con Rodolfo D’Onofrio, entonces presidente de River, en pleno campo de juego. Vale recordar el contexto: D’Onofrio y Alejandro Burzaco, el empresario dueño de los derechos televisivos de esa Libertadores y que tiempo después terminaría detenido en Nueva York por hechos de corrupción, ingresaron al campo, y esa misma madrugada viajaron juntos a Paraguay a reclamar los puntos, algo inédito, mientras la dirigencia de Boca encabezada por Daniel Angelici tardaba en reaccionar. El Vasco arrastra esa espina, y por eso su vuelta tiene también el componente de una revancha personal.

En el medio, hubo un intento de ensuciarle el camino: la declaración de Mauricio Macri que lo ubicaba como uno de los candidatos, una maniobra que apuntaba a incomodar su relación con Riquelme. Sin embargo, Román demostró no mezclar lo institucional con lo político. Más allá de que el Vasco haya reconocido su amistad con Macri y, a la vez, su buena relación con Riquelme, el presidente fue a buscarlo y rápidamente llegaron a un acuerdo. Arruabarrena quiere involucrarse de lleno tanto en el armado del plantel, que tendrá fuertes salidas e incorporaciones, y encontró en la dirigencia plena disposición para trabajar en conjunto.

Quedan así planteados los dos ejes de este momento de Boca: por un lado, un proyecto deportivo que intenta reconstruirse de la mano de un técnico con historia en la casa; por el otro, la necesidad de que el hincha aprenda a identificar a quienes operan con la mentira como método. Porque insisto, la frase del Indio estos días resuena más que nunca: violencia es mentir.

Notas Relacionadas

El interior que produce y el Estado que cobra

“Vendió el tractor. No le quedó otra” Esto ocurría mientras...

Noche de fuego negro en el Estrecho deOrmuz

Por Lic. Gabriela Hadad Un helicóptero Apache americano fue derribado...

Mauricio Macri reclamó más inversiones: “El país se está descapitalizando”

El expresidente Mauricio Macri afirmó que el equilibrio fiscal...

Lo más leído

El interior que produce y el Estado que cobra

“Vendió el tractor. No le quedó otra” Esto ocurría mientras...

Noche de fuego negro en el Estrecho deOrmuz

Por Lic. Gabriela Hadad Un helicóptero Apache americano fue derribado...

Mauricio Macri reclamó más inversiones: “El país se está descapitalizando”

El expresidente Mauricio Macri afirmó que el equilibrio fiscal...

Últimas Noticias

El interior que produce y el Estado que cobra

“Vendió el tractor. No le quedó otra” Esto ocurría mientras...
spot_img

Secciones más leídas

spot_imgspot_img