En la previa de una reunión clave en Washington, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski denunció este lunes un ataque “cínico y demostrativo” por parte de Rusia contra varias ciudades de su país. La ofensiva, que coincide con el encuentro que mantendrá con Donald Trump y Vladímir Putin para abordar el fin de la guerra, dejó un saldo trágico de víctimas civiles.
“Hoy, mientras se preparan conversaciones sobre la paz y la seguridad, Rusia bombardea Járkov, Zaporiyia, la región de Sumy y Odesa. Han destruido edificios residenciales y nuestra infraestructura civil. Están asesinando deliberadamente a personas, especialmente a niños”, afirmó el mandatario ucraniano en un duro mensaje.
Según los datos difundidos, el ataque con drones en Járkov dejó siete muertos, entre ellos una niña de apenas un año y medio, además de decenas de heridos, incluidos menores. En Zaporiyia, los impactos de misiles provocaron 20 heridos y tres fallecidos. “Mi más sentido pésame a las familias y seres queridos de las víctimas”, agregó Zelenski.
En Odesa, un misil impactó contra una instalación energética perteneciente a una empresa azerbaiyana, lo que el presidente calificó como un ataque no sólo contra Ucrania, sino también contra las relaciones internacionales y la seguridad energética europea.
“El Kremlin busca humillar los esfuerzos diplomáticos y mantener la presión sobre Europa. Putin cometerá asesinatos ostentosos para que nadie olvide su amenaza”, disparó Zelenski, reclamando garantías de seguridad sólidas y advirtiendo que no se debe “recompensar a Rusia por su participación en esta guerra”.
La cumbre en Washington
El ataque ocurre horas antes de que Zelenski participe en Washington de una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump, su par ruso Vladímir Putin y líderes de Europa y la OTAN, entre ellos representantes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Finlandia.
La cita tiene como eje central explorar un cese al fuego y un marco de seguridad internacional que permita encaminar una salida negociada al conflicto. Sin embargo, el contexto de los nuevos bombardeos complica el clima diplomático y deja en evidencia la estrategia rusa de golpear mientras se negocia.
“Por eso buscamos ayuda para poner fin a los asesinatos. La guerra debe terminar. Y es Moscú quien debe escuchar la palabra: ‘¡Alto!’”, concluyó Zelenski, dejando clara la expectativa ucraniana frente a una cumbre que podría definir el futuro inmediato de la guerra.





