El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró este sábado que Rusia “no quiere poner fin a la guerra”, luego de una nueva ofensiva aérea de gran escala que incluyó el lanzamiento de casi 500 drones y alrededor de 40 misiles contra infraestructuras energéticas y zonas civiles de su país. Los ataques provocaron muertos, heridos y extensos cortes de electricidad y calefacción en plena temporada invernal.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Zelenski sostuvo que los bombardeos demuestran la verdadera postura de Moscú frente a las iniciativas internacionales que buscan poner fin al conflicto. “Si Rusia convierte incluso la Navidad y el Año Nuevo en un tiempo de casas destruidas y centrales eléctricas en ruinas, solo puede responderse con medidas realmente enérgicas”, advirtió.

Ataques masivos y graves consecuencias en Kiev
Según confirmaron autoridades ucranianas y testigos en la capital, el principal objetivo del ataque fue Kiev. Las explosiones se sucedieron durante varias horas de la madrugada, mientras la alerta antiaérea permanecía activa. Una mujer de 47 años murió y al menos once personas debieron ser hospitalizadas, informó el gobernador regional Mikola Kalashnik.
Además, unas 320.000 personas quedaron sin suministro eléctrico ni calefacción, en medio de temperaturas bajo cero. Equipos de rescate y reparación trabajaron durante la jornada para contener incendios y restablecer servicios básicos, aunque algunas tareas debieron demorarse por nuevas alertas aéreas.

Zelenski precisó que entre el armamento utilizado hubo drones tipo Shahed y misiles hipersónicos Kinzhal, lo que incrementó la preocupación por la capacidad ofensiva rusa y el impacto sobre la población civil.
Presión internacional y reunión clave con Trump
Las declaraciones del mandatario ucraniano se produjeron en la víspera de su viaje a Estados Unidos, donde tiene previsto reunirse con el presidente Donald Trump en Florida. El encuentro estará centrado en un plan impulsado por Washington para intentar poner fin a la invasión rusa, que en febrero cumplirá cuatro años.
En ese contexto, Zelenski reclamó una mayor presión internacional sobre Moscú y un refuerzo inmediato del apoyo militar a Ucrania, en especial en materia de defensa aérea. “La diplomacia no funciona sin seguridad. Los misiles y drones hablan por sí solos y muestran la actitud real del Kremlin”, remarcó.
El presidente ucraniano agradeció el respaldo de los países aliados, pero insistió en que Estados Unidos y Europa cuentan con herramientas suficientes para frenar la escalada si deciden utilizarlas. “No debe haber demoras cuando se trata de proteger vidas”, concluyó.





