La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró este viernes la decisión del Consejo de la Unión Europea de aprobar el acuerdo comercial con Mercosur, y aseguró que se trata de una señal política y económica de alto impacto en un escenario internacional marcado por tensiones, proteccionismo y disputas geopolíticas.
“Apenas comenzado 2026, Europa ha enviado una señal clara”, afirmó la funcionaria alemana, al destacar que el aval al pacto refleja el compromiso del bloque con la competitividad, el crecimiento económico, la diversificación del comercio y el fortalecimiento de alianzas internacionales. En ese marco, subrayó que el acuerdo con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay marca “una nueva era” en la relación entre Europa y América Latina.
Von der Leyen recordó que el entendimiento es el resultado de 25 años de negociaciones, y remarcó que su aprobación demuestra la capacidad de la UE de cumplir compromisos y construir consensos incluso en un contexto global “cada vez más hostil y transaccional”. Según señaló, el objetivo es reducir dependencias estratégicas y consolidar a Europa como un socio confiable y previsible.
La mayor zona de libre comercio del mundo y un fuerte impacto económico
Con la entrada en vigor del acuerdo, la Unión Europea y Mercosur conformarán un mercado de más de 700 millones de personas, lo que lo convertirá en la zona de libre comercio más grande del planeta. Para Von der Leyen, el mensaje es claro: “La asociación crea prosperidad y la apertura impulsa el progreso”.
Desde Bruselas destacan que actualmente unas 60.000 empresas europeas exportan a Mercosur, y que cerca de la mitad son pequeñas y medianas empresas, que se verán especialmente beneficiadas por la reducción de aranceles y la simplificación de los trámites aduaneros. Según estimaciones oficiales, las firmas europeas podrían ahorrar alrededor de 4.000 millones de euros anuales en derechos de exportación.
En paralelo, la presidenta de la Comisión aseguró que se incorporaron salvaguardias específicas para proteger al sector agrícola europeo, una de las principales resistencias internas al acuerdo. Además, destacó que el tratado reconoce 350 indicaciones geográficas europeas, una cifra récord para los acuerdos comerciales de la UE, y que también abrirá nuevas oportunidades para productores agroalimentarios.
De cara al mediano y largo plazo, Bruselas proyecta que las exportaciones europeas a Mercosur crezcan cerca de 50.000 millones de euros hacia 2040, mientras que las ventas del bloque sudamericano al mercado europeo aumentarían en unos 9.000 millones de euros. Para países como la Argentina, el acuerdo se perfila como una plataforma clave para atraer inversiones, ampliar mercados y fortalecer su inserción internacional.
Finalmente, Von der Leyen remarcó que el pacto va más allá del comercio: establece una base de diálogo político permanente entre ambos bloques y profundiza una relación estratégica entre regiones que comparten intereses económicos y valores comunes. En ese sentido, confirmó que viajará a Paraguay, bajo su nueva presidencia pro tempore de Mercosur, para firmar formalmente el acuerdo y dar inicio a esta nueva etapa.





