Aunque la agenda internacional de Estados Unidos se mantiene en Medio Oriente por Irán no quitan sus ojos de Cuba.
“Será un honor tomar Cuba”, blanqueó Trump en la Casa Blanca.
Washington prepara la renuncia de Miguel Díaz-Canel, quien tendría sus días contados según New York Times.
A diferencia de Venezuela, donde los militares bombardearon y extrajeron a Nicolás Maduro, ahora el dictador se iría por su cuenta, aunque el castrismo mantendría el poder al designar a un sucesor.





