Donald Trump confirmó que Estados Unidos inició conversaciones con Cuba, aunque el vínculo bilateral continúa marcado por la tensión y las presiones económicas. El mandatario republicano reconoció el primer contacto entre ambas administraciones en un contexto regional delicado y con la isla atravesando una crisis sin precedentes.
“A casi un mes de la captura de Nicolás Maduro”, Trump reveló que hubo un acercamiento inicial con las autoridades cubanas. La confirmación llegó el sábado por la noche, a bordo del Air Force One, donde el presidente estadounidense se limitó a declarar: “Estamos empezando a hablar con Cuba”, sin brindar mayores precisiones.
Se trata de la primera admisión oficial de un diálogo entre Washington y La Habana en medio de un endurecimiento del discurso de Trump, quien insiste en avanzar con un cerco económico para debilitar al gobierno cubano y forzar cambios políticos. Según medios opositores de la isla, el contacto se habría concretado en México, aunque ninguna de las partes lo confirmó oficialmente.
“Patria o Muerte, Venceremos”
Mientras se desliza la posibilidad de negociaciones, el gobierno cubano refuerza su discurso puertas adentro. En una nota publicada este fin de semana por la prensa oficialista, el régimen apeló nuevamente al histórico lema revolucionario creado por Fidel Castro: “¡Patria o Muerte, Venceremos!”.
“El pueblo cubano enfrentará esta nueva arremetida con firmeza, ecuanimidad y la certeza de que la razón está absolutamente de nuestra parte”, señala el comunicado, en referencia a las recientes decisiones de la Casa Blanca que buscan restringir el suministro energético hacia la isla.
¿Negociaciones secretas en México?
Trump viene advirtiendo que Cuba debe alcanzar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. El jueves pasado, firmó una orden ejecutiva que habilita a Estados Unidos a imponer aranceles a los países que vendan o suministren petróleo a La Habana.
“Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU.”, argumentó el presidente al declarar una nueva emergencia nacional vinculada a la isla.
El escenario se agrava tras la reciente ofensiva de Washington contra Venezuela, que incluyó la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Como consecuencia, el chavismo suspendió los envíos petroleros a Cuba, dejando al país caribeño al borde de un colapso energético. La Revolución perdió así a su principal aliado estratégico, que sostenía una economía ya debilitada.





