Reza Pahlavi le pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que evite atacar infraestructura civil iraní en caso de una mayor ofensiva contra Teherán.
El mensaje se da en un contexto de creciente presión militar y política, tras el ultimátum estadounidense sobre el estratégico estrecho de Ormuz y los ataques cruzados en la región.
El pedido de Pahlavi en medio de la tensión
Desde el exilio, donde reside desde hace décadas, Pahlavi planteó una postura que busca diferenciar entre el régimen iraní y la población civil.
“Hay que proteger a Irán. Hay que desmantelar el régimen”.
En ese sentido, el dirigente opositor instó a que cualquier acción militar tenga en cuenta el futuro del país y su reconstrucción:
“Les pido al presidente Trump y al primer ministro Netanyahu que continúen atacando al régimen… respetando al mismo tiempo la infraestructura civil”.
El posicionamiento del hijo del último sha —derrocado en la Revolución Islámica de 1979— vuelve a poner en el centro del debate el costo humanitario de un conflicto que amenaza con expandirse.
Israel profundiza su estrategia militar en la región
En paralelo, Israel confirmó que intensificará sus operaciones militares, especialmente en el frente norte. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, aseguró que la ofensiva está lejos de terminar.
“La operación… apenas ha comenzado”.
Según explicó, el foco principal continúa siendo Irán, mientras que el frente en Líbano se mantiene activo con ataques selectivos y preparativos para una campaña prolongada.
El propio Zamir remarcó que el Ejército israelí ya ha atacado miles de objetivos en las últimas semanas y anticipó una intensificación de las acciones terrestres en el sur del Líbano.





