El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respondió este domingo al reconocimiento del Estado de Palestina por parte de Reino Unido, Canadá y Australia, asegurando que no permitirá la creación de un país palestino al oeste del río Jordán y anticipando que dará una “respuesta” tras su regreso de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
“Eso no sucederá. No se establecerá un Estado palestino al oeste del río Jordán”, dijo Netanyahu en un vídeo difundido por su oficina, en el que acusó a los países que dieron el paso diplomático de estar “dando un gran impulso al terrorismo”.
El mandatario israelí, que viajará a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de Naciones Unidas, adelantó que allí presentará lo que denominó “la verdad de Israel” y su visión de una “paz verdadera: la paz a través de la fuerza”. Tras su discurso del próximo viernes en Nueva York, Netanyahu se reunirá en Washington con el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien calificó de “amigo de Israel”.
“Durante años he impedido el establecimiento de este Estado terrorista ante una enorme presión interna y externa. Lo hicimos con determinación y sabiduría política”, sostuvo el primer ministro, recordando además que bajo su mandato se duplicaron los asentamientos israelíes en Cisjordania. “Seguiremos por este camino”, agregó.
En paralelo, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, presentó una propuesta para anexar el 82 % de Cisjordania, un paso que, según medios israelíes, el propio gobierno de Netanyahu podría impulsar como represalia al reconocimiento internacional de Palestina.
Netanyahu insistió en que la campaña internacional para reconocer un Estado palestino es “una recompensa absurda al terrorismo” y anticipó que Israel tendrá que “luchar contra la falsa propaganda” en la ONU. “La comunidad internacional nos escuchará en los próximos días”, subrayó.
En su discurso ante el gabinete, Netanyahu también reveló que mantiene conversaciones con Siria en busca de un acuerdo de seguridad, aunque aclaró que todavía se trata de un proceso “en desarrollo”.
El reconocimiento de Palestina por parte de tres países del G7 —Reino Unido, Canadá y Australia— marca un punto de quiebre en la diplomacia internacional sobre el conflicto. Francia y otras naciones europeas se preparan para dar el mismo paso durante la Asamblea General, en un contexto en el que la ofensiva israelí en Gaza ya dejó más de 65.000 muertos, según organismos de Naciones Unidas.





