Irán rechazó la propuesta de paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al considerarla “excesiva” y alejada de la realidad del conflicto, según informaron medios estatales del país persa.
La iniciativa, que incluía 15 puntos y había sido enviada por canales diplomáticos, fue descartada de plano por Teherán, que además puso en duda la credibilidad de Washington en el proceso de negociación.
Desde el régimen iraní fueron tajantes: “La propuesta es excesiva y alejada de la realidad del fracaso de Estados Unidos en el campo de batalla”, indicaron fuentes oficiales citadas por la televisión estatal Press TV.
Condiciones propias y disputa por Ormuz
Tras rechazar el plan estadounidense, Irán presentó sus propias exigencias para avanzar hacia un eventual cese del conflicto, que ya lleva casi un mes de duración.
Entre los puntos centrales, Teherán reclama el cese total de las operaciones militares por parte de Estados Unidos e Israel, garantías concretas para evitar una nueva escalada bélica y compensaciones por los daños sufridos durante los ataques.
Además, el gobierno iraní busca consolidar una de sus principales posiciones estratégicas: “El reconocimiento de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz como un derecho natural y legal”.
Este punto resulta clave, ya que el estrecho es una de las rutas energéticas más importantes del mundo y su inestabilidad impacta directamente en los mercados globales de petróleo y gas.
Versiones cruzadas y cifras del conflicto
Mientras Trump aseguró en los últimos días que existen conversaciones “productivas” entre ambas partes, desde Teherán niegan categóricamente que haya negociaciones formales en curso.
Incluso, calificaron el planteo estadounidense como una estrategia engañosa en medio de la escalada militar: “La propuesta de negociaciones es engañosa”, afirmaron desde el entorno oficial.
En paralelo, las cifras de víctimas siguen siendo motivo de controversia. La última estimación oficial iraní hablaba de 1.230 muertos, aunque organizaciones independientes elevan ese número a más de 3.200, reflejando la magnitud del conflicto.





