Irán confirmó este jueves que comenzó a recibir pagos por el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo. La medida fue anunciada por el vicepresidente del Parlamento iraní, Hamidreza Haji Babaei, quien aseguró que los primeros ingresos ya fueron acreditados en el Banco Central, en un contexto de creciente tensión geopolítica y control sobre las rutas energéticas globales.
Un peaje en una ruta clave del comercio mundial
El estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, por lo que cualquier modificación en su regulación tiene impacto directo en los mercados internacionales.
En ese marco, Babaei confirmó el inicio del cobro: “Los primeros pagos por el peaje del estrecho de Ormuz han sido recibidos por el Banco Central”, según replicaron medios iraníes.
La iniciativa forma parte de un proyecto de ley que ya obtuvo el aval de una comisión parlamentaria, aunque todavía debe ser aprobado por el pleno del Parlamento iraní para su implementación definitiva.
Por ahora, no se informaron detalles clave como el monto del peaje, la moneda utilizada ni el volumen total recaudado hasta el momento.
Impacto global y señales de presión económica
La decisión de Irán de cobrar por el paso de buques representa un cambio significativo en la dinámica del comercio marítimo internacional, especialmente en el sector energético.
El control del estrecho ha sido históricamente un punto de tensión entre Teherán y las potencias occidentales. Con esta medida, el país busca reforzar su influencia sobre una vía estratégica mientras enfrenta sanciones y presiones externas.
Además, el cobro de peajes podría trasladarse a los costos del transporte de petróleo y gas, con potencial impacto en los precios internacionales y en economías dependientes de la importación de energía.





