Estados Unidos lanzó un nuevo ataque nocturno en aguas del Caribe contra una presunta narcolancha vinculada al cártel Tren de Aragua. La operación, dirigida por el Departamento de Guerra bajo órdenes del presidente Donald Trump, dejó seis muertos y marcó el décimo ataque del mes contra embarcaciones sospechadas de narcotráfico.
“El buque transportaba narcóticos por una ruta conocida de contrabando. Seis narcoterroristas estaban a bordo durante el ataque, que se realizó en aguas internacionales. Ninguna fuerza estadounidense resultó herida”, declaró Pete Hegseth, secretario de Guerra, en su cuenta de X.
El funcionario aseguró que Washington mantendrá una política de “tolerancia cero” hacia los grupos considerados narcoterroristas:
“Si traficas drogas en nuestro hemisferio, te trataremos como tratamos a Al Qaeda. De día o de noche, rastrearemos a tu gente, te cazaremos y te eliminaremos”.
Una ofensiva sin precedentes
Desde septiembre, el gobierno de Trump intensificó su campaña marítima contra organizaciones que Estados Unidos cataloga como terroristas del narcotráfico.
El primer ataque ocurrió el 2 de septiembre, cuando un barco presuntamente operado por el Tren de Aragua fue destruido frente a las costas venezolanas, con once muertos. En las semanas siguientes, las fuerzas estadounidenses atacaron al menos nueve embarcaciones más, causando más de 30 muertes confirmadas, según informes de prensa y fuentes del Pentágono.
Medios internacionales como Reuters, Al Jazeera y Business Insider documentaron la participación de más de 4.500 marines en la región del Caribe y el Pacífico, en lo que ya se considera la mayor operación naval contra el narcotráfico en dos décadas.
América Latina responde
El gobierno dictatorial de Venezuela calificó los ataques como “una agresión” y lanzó su propio operativo militar “Sovereign Caribbean”, con maniobras navales y aéreas en el Caribe.
Por su parte, Colombia exigió explicaciones a Washington, advirtiendo sobre posibles violaciones a la soberanía de países costeros.
En tanto, organizaciones de derechos humanos y expertos en derecho internacional cuestionaron la legalidad de las acciones estadounidenses. Según el portal Just Security, “estas operaciones plantean problemas jurídicos significativos, ya que los atacados no son combatientes en un conflicto armado declarado”.
La estrategia de Trump: “Guerra sin fronteras al narcotráfico”
En su reciente discurso en Florida, Donald Trump defendió las incursiones y prometió ampliar los ataques “hasta eliminar cada ruta de narcóticos en el hemisferio”.
El mandatario busca así reforzar su imagen de líder de mano dura en seguridad de cara a las elecciones de 2026, en un contexto de creciente tensión diplomática con América Latina.





