Con el avance del escrutinio y un flujo mayor de mesas procesadas, el Servel confirmó que Jeannette Jara y José Antonio Kast serán los dos candidatos que disputarán la segunda vuelta presidencial en diciembre, en una contienda que ya se perfila altamente competitiva.
Según el último corte, correspondiente al 40,36% de los votos escrutados (16.507 mesas de un total de 40.900), la candidata oficialista Jeannette Jara lidera con 1.353.537 votos (26,45%), cifra que consolida una ventaja sostenida a medida que se amplía el conteo nacional. Su rendimiento uniforme en diversos territorios la posiciona como la carta dominante del oficialismo rumbo al balotaje.
Por su parte, el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, se afianza en el segundo puesto con 1.251.710 votos (24,46%), reduciendo la distancia y reforzando su proyección a la segunda vuelta. El desempeño de Kast confirma la fortaleza de su electorado y la capacidad de disputar voto a voto el tramo decisivo de diciembre.
Parisi sorprende y se instala como tercera fuerza
Uno de los datos más llamativos de la jornada lo protagoniza Franco Parisi, quien irrumpe en un competitivo tercer lugar con 952.727 votos (18,62%). Aunque no alcanza para desplazar a los líderes, su desempeño lo convierte en un actor clave de cara a las negociaciones y el reordenamiento político previo al balotaje.
Más atrás se ubican:
- Kaiser: 712.346 votos (13,92%)
- Evelyn Matthei: 689.535 votos (13,47%)
En la zona baja del conteo aparecen:
- Mayne-Nicholls: 65.545 votos (1,28%)
- Enríquez-Ominami: 58.726 votos (1,15%)
- Artés: 33.406 votos (0,65%)
Estos números confirman que, pese a la multiplicidad de candidatos, la elección quedó rápidamente polarizada entre Jara y Kast, quienes canalizaron la mayor parte del voto decisivo.
Un escenario definido y expectativas para las próximas horas
Aunque el Servel continuará entregando nuevos bloques de resultados durante el día, el duelo Jara–Kast ya está instalado como la disputa central del proceso electoral. El avance del escrutinio no altera la tendencia dominante y marca el inicio de una nueva etapa, donde ambas candidaturas deberán redoblar esfuerzos para conquistar a los votantes de centro y al amplio electorado que apoyó a Franco Parisi.





