El papa León XIV realizó este domingo un desesperado pedido para frenar la violencia en Oriente Medio tras los recientes ataques cruzados entre Israel, Estados Unidos e Irán que mantienen en vilo al mundo.
Durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice manifestó su “profunda preocupación” por las horas dramáticas que se viven en la región y exhortó a los líderes internacionales a abandonar las amenazas para dar lugar al diálogo.
“Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, pido a las partes implicadas que asuman su responsabilidad moral y paren la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable”, expresó ante los fieles congregados en el Vaticano.





