El mercado financiero de Brasil reaccionó con fuertes movimientos tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en la que Flávio Bolsonaro se impuso sobre Luiz Inácio Lula da Silva por 47,03% contra 45,16% de los votos válidos. El resultado, registrado este domingo, sorprendió frente a varias encuestas previas y llevó a los inversores a modificar sus expectativas de cara al balotaje, con una fuerte suba del Ibovespa, una caída del dólar y una reducción de las tasas de interés futuras.
La diferencia entre ambos candidatos fue de apenas 1,87 puntos porcentuales, equivalente a unos 2,2 millones de votos. Sin embargo, la lectura que hizo el mercado fue inmediata: aumentaron las expectativas sobre un eventual cambio en la conducción económica y, especialmente, sobre una política fiscal orientada a controlar el crecimiento del gasto y la deuda pública.
La Bolsa brasileña alcanzó un récord
El Ibovespa superó por primera vez los 200.000 puntos, mientras varias de las principales acciones brasileñas registraron importantes avances. Los bancos estuvieron entre los mayores beneficiados: Banco do Brasil subió 11%, Bradesco 13,57%, Itaú 10,37%, BTG Pactual 22,52% y B3 avanzó 22,63%.
La explicación está vinculada principalmente con las expectativas sobre las tasas de interés. Si los inversores anticipan una política fiscal más ordenada y una eventual reducción de las tasas durante los próximos años, las acciones pueden ganar atractivo frente a la renta fija.
Una muestra de ese cambio apareció en las tasas futuras. El rendimiento proyectado para enero de 2031 pasó de aproximadamente 14% a 12,85% anual.
“Esta baja de las tasas genera un factor de valorización directo para el mercado accionario”, explicó el economista Bruno Perri.
Los bancos también pueden beneficiarse de un escenario de menores tasas, ya que podría reducir el costo financiero para empresas y consumidores y contribuir a contener los niveles de morosidad.
El dólar cayó más de 4% y el mercado espera señales
La moneda estadounidense también reaccionó con fuerza. El dólar cayó 4,12% y cerró en torno a los 5 reales, después de haber llegado durante la jornada a 4,9530 reales.
El movimiento responde a dos factores: una percepción menor de riesgo sobre los activos brasileños y una posible entrada de capital extranjero. Si aumenta la demanda de acciones y otros instrumentos financieros locales, ingresan más dólares al país y eso presiona a la baja el tipo de cambio.
Sin embargo, el entusiasmo financiero todavía depende de lo que ocurra durante las próximas semanas. El equipo de Flávio Bolsonaro plantea un ajuste fiscal equivalente al 1,5% del PBI y una reducción del gasto público, pero aún deberá precisar cómo concretará esas medidas y conseguir respaldo parlamentario.





