Estados Unidos pidió este domingo a sus aliados internacionales que envíen buques de guerra para escoltar petroleros en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
El pedido fue realizado por el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, en medio de la ofensiva militar que Washington y Israel mantienen contra Irán y que ya lleva 16 días de enfrentamientos.
Según explicó el diplomático en una entrevista con CNN, la administración de Donald Trump busca una respuesta internacional para garantizar la seguridad del comercio energético global.
“Eso es lo que el presidente Trump está pidiendo al mundo: que el mundo entero se involucre”, sostuvo Waltz.
Estados Unidos presiona para una respuesta internacional
El embajador estadounidense advirtió que el bloqueo o las amenazas sobre el estrecho de Ormuz podrían afectar seriamente a la economía global y pidió a los países que dependen del petróleo que se involucren directamente.
“Irán no puede tomar como rehenes a sus economías”, afirmó.
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica por donde circula cerca de un quinto del petróleo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier interrupción del tránsito marítimo genera fuertes impactos en los mercados energéticos.
Waltz recordó además antecedentes históricos en los que varias potencias internacionales participaron para proteger la navegación en la zona.
“La última vez que Irán intentó restringir el suministro energético mundial, fuerzas francesas, británicas e incluso soviéticas escoltaron a sus petroleros”, recordó el funcionario.
El conflicto amenaza con extenderse varias semanas
Mientras Washington busca apoyo internacional, el conflicto continúa escalando en la región.
El propio embajador dejó en claro que el operativo militar estadounidense seguirá activo mientras persista la amenaza en el estrecho.
“El Ejército estadounidense seguirá atacando al Ejército iraní con misiles y drones para mantener abiertos los estrechos”, aseguró.
Las declaraciones llegan luego de que Trump afirmara que varios países podrían enviar buques de guerra para garantizar la seguridad del paso marítimo.
En paralelo, el primer ministro británico Keir Starmer dialogó con Trump sobre la necesidad de reabrir completamente el estrecho de Ormuz para evitar mayores daños al comercio global.
Según estimaciones del ejército israelí, la guerra contra Irán podría prolongarse entre tres y seis semanas más, ya que aún existirían “miles de objetivos militares” pendientes.





