Estados Unidos mantiene sobre la mesa la posibilidad de volver a bombardear Venezuela si consideran que la dictadura chavista no coopera ni sigue los lineamientos de la Casa Blanca.
“Supervisaremos de cerca la actuación de las autoridades interinas en su cooperación con nuestro plan por fases para restablecer la estabilidad de Venezuela. Que no quepa duda: como ha dicho el presidente (Donald Trump), estamos dispuestos a usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos no la consiguen”, se lee en un fragmento de un discurso de Marco Rubio, secretario de Estado, al que tuvieron acceso agencias de noticias estadounidenses.
Rubio funge por estas horas como el principal encargado de supervisar lo que sucede en Venezuela, donde además se prepara la apertura de la embajada americana y el posible envío de agentes de la CIA.
Uno de los temas que genera resquemores entre Caracas y Washington es la liberación de presos políticos, que ONG independientes cifran en poco más de 200, mientras que la dictadura, sin publicar listas ni dar precisiones, eleva a más de 600.
Como sea, los números de la dictadura, en todo caso, demuestran que hay centenares de presos políticos.
Estados Unidos bombardeó Caracas y sus alrededores el 3 de enero, cuando detuvieron al dictador Nicolás Maduro, ahora preso y juzgado en Nueva York.







