Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones dirigidas contra el círculo íntimo del dictador venezolano Nicolás Maduro, apuntando directamente a tres de sus sobrinos y a compañías navieras que transportan petróleo venezolano. La decisión marca un nuevo escalón en la escalada bilateral y llega apenas días después de que Washington incautara un buque petrolero frente a la costa de Venezuela.
Según informó un funcionario del Departamento del Tesoro, las sanciones alcanzan a Franqui Flores, Carlos Flores y Efraín Campo, junto con seis empresas acusadas de facilitar la exportación de crudo en beneficio del gobierno venezolano. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) congelará bienes y activos en EE.UU. y prohibirá cualquier tipo de transacción comercial con empresas o ciudadanos estadounidenses.
Una ofensiva renovada
La ofensiva se produce en un contexto de creciente tensión. Estados Unidos ha intensificado en los últimos meses las acciones contra supuestos barcos utilizados para el contrabando de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental, operaciones que han dejado al menos 87 muertos desde septiembre.
Funcionarios del Tesoro remarcaron que estas sanciones se enmarcan en un esfuerzo por limitar lo que califican como “la red criminal que sostiene al régimen de Maduro”. Además, señalaron que los bancos o instituciones financieras que faciliten transacciones a los sancionados pueden enfrentar penalidades severas.
Los llamados “narcosobrinos” nuevamente en el foco
No es la primera vez que los familiares de la primera dama venezolano Cilia Flores quedan bajo el reflector internacional. En 2022, Franqui Flores y Efraín Campo fueron liberados por Estados Unidos tras un intercambio de prisioneros, luego de haber sido condenados por delitos vinculados al narcotráfico.
Ahora, vuelven al centro de la escena como parte de una estrategia más amplia de Washington para presionar financieramente al gobierno venezolano.
El trasfondo político de la medida
Las sanciones llegan después de que el expresidente Donald Trump confirmara la incautación de un petrolero venezolano. La Casa Blanca —que acusa al gobierno de Maduro de “inundar Estados Unidos con drogas”— sostiene que los operativos buscan neutralizar a organizaciones criminales con presunta protección estatal.
La Secretaría del Tesoro afirmó que estas acciones buscan “responsabilizar al régimen de Maduro y a sus empresas aliadas por sus crímenes continuos”. Funcionarios cercanos a la administración estadounidense sostienen que cualquier intento previo de diálogo o alivio sancionatorio quedó sin efecto tras el “incumplimiento sistemático” del gobierno venezolano.





