La tensión en Medio Oriente volvió a escalar. En medio del mayor despliegue militar estadounidense en la región desde la invasión de Irak, la Embajada de China en Irán instó a sus ciudadanos a reforzar medidas de seguridad y abandonar el país “lo antes posible”.
El anuncio oficial se produjo tras advertencias militares de Washington y movimientos estratégicos que incluyen el arribo de portaaviones y aviones de combate a la zona.
Advertencia oficial de Pekín
En un comunicado publicado en su sitio web, la representación diplomática china fue contundente: “Dada la actual situación de seguridad en Irán, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Embajada y los Consulados de China en Irán recomiendan a los ciudadanos chinos que no viajen a Irán por el momento, y a quienes ya se encuentran en Irán que refuercen sus medidas de seguridad y evacuen lo antes posible”.

La nota agrega que Irán “se ha enfrentado recientemente a un aumento significativo de los riesgos de seguridad externa”, en referencia directa al clima de amenaza militar en la región.
Asimismo, las autoridades chinas señalaron que sus embajadas y consulados en Irán y en países vecinos brindarán asistencia para la reubicación de ciudadanos mediante vuelos comerciales o rutas terrestres.
China es el principal socio comercial de Irán, concentrando cerca del 30 % de su comercio exterior y aproximadamente el 90 % de sus exportaciones petroleras. En 2021, ambos países firmaron un acuerdo de asociación estratégica integral que profundizó la cooperación económica y energética.
EE.UU. refuerza su presencia militar
La advertencia de Pekín coincide con una fuerte señal de Washington. La Embajada de Estados Unidos en Jerusalén autorizó la salida de personal no esencial y sus familias por “riesgos de seguridad”.
Al mismo tiempo, el portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, llegó a la costa israelí como parte del operativo militar. Estados Unidos desplegó dos portaaviones, varios destructores y decenas de cazas en cercanías de la República Islámica.
El movimiento ocurre mientras Irán y Estados Unidos concluyeron en Ginebra la tercera ronda de negociaciones del año sobre el programa nuclear iraní. Aunque el encuentro terminó con declaraciones de tono positivo y una nueva reunión prevista para la próxima semana, el escenario militar agrega presión al proceso diplomático.
Fuente: EFE





