Escuchar a Agustín Cruz en una entrevista, improvisando o creando, es una experiencia que trasciende el confort al que el estereotipo del rapero se encuentra enjaulado. Desprende pureza y sabiduría en sus palabras, y su visión del mundo se siente totalmente genuina. Como músico de rap y militante de la cultura Hip Hop que soy hace quince años, debo admitir que no he presenciado muchos artistas urbanos con tanto compromiso artístico como este muchacho oriundo de Tucumán, y con la frase ”Tengo que josear y confiar en mí, hacerlo por mi fam dispuesto a morir”. Lo corroboré. Es extremadamente difícil lograr ese equilibrio entre conocimiento con mantener los pies sobre la tierra, la mayoría solo pecan de falsos sabios con veinte litros de ayahuasca encima.
Yamael, La Ambición, es el nuevo disco del rapero concebido como una obra conceptual oscura, pero auténtica. En el prólogo de treinta y seis segundos que abre la obra vemos a un Acru que nos la deja picando de entrada, manifestando:
”La ambición es la ceguera por la cual hasta un ángel podría perder el camino y la única forma de volver a recuperar sus ojos siempre termina siendo encomendarse a Dios”
Lo primero que hice fue googlear Yamael pensando que era una deidad o algo por el estilo. No encontré nada. Todo lo que me aparecía era el álbum. En ese momento pensé: ¡Guau! maravillosa estrategia de Marketing, pero me conozco y se que me encanta buscarle nuevos significados a las cosas y desglosar capas, por lo que mi interpretación cobró un sentido menos banal. Yamael está creado por el propio Agustín, o en este caso, por su ambición. Una personificación de la dualidad que esconde este sentimiento: conseguir la gloria aunque también haya que aceptar la oscuridad que ésta esconde. Algo que está demostrado en el sonido de este trabajo.
En este viaje hacia el reconocimiento de Acru como figura pilar del rap argentino, Yamael le asigna apóstoles dispuesto a cargar con su cruz: T&K, Neo Pistea, Malandro, Akapellah, Duki y un emergente que no me parece nada casual..Dolly Flacko. Cada uno tiene su propia versión de esta búsqueda y sus obstáculos, pero congenian perfectamente con el objetivo de Acru, transformando cada collabo en una conversación donde el toma en cuenta cada experiencia.
YAMAEL, LA AMBICIÓN se encuentra disponible en todas las plataformas digitales con sus respectivos videoclips, producido íntegramente por Luigi Navarro (quien en su curriculum ya se sondean varios nombres de la escena urbana local consagrada) junto a la ingeniería sonora de Mariano Bilinkis





