En el marco del debate por la nueva Carta Orgánica del Banco Central, la Casa Rosada analiza incorporar un criterio de representación federal para la conformación de su directorio. La propuesta, impulsada inicialmente por gobernadores del Norte Grande, con el catamarqueño Raúl Jalil a la cabeza, busca garantizar que la cúpula de la autoridad monetaria no quede restringida al ámbito financiero de la Ciudad de Buenos Aires y refleje las diversas realidades productivas del interior.
El planteo técnico apunta a que al menos tres de los ocho integrantes del directorio acrediten una trayectoria destacada en regiones clave como el Norte Grande, la Región Centro y la Patagonia. Quienes promueven la iniciativa aclaran que no se trata de cupos para delegados provinciales, sino de integrar miradas económicas con arraigo territorial. A esto se suma el pedido para que, al momento de integrar encajes bancarios con títulos públicos, se evalúen indicadores de solvencia y riesgo sin otorgar una prioridad automática a los papeles del Tesoro Nacional por encima de los emitidos por las provincias.
Esta postura en favor de una conducción descentralizada encontró una coincidencia directa en el Poder Legislativo. Durante los encuentros de comisión, el diputado Eduardo Falcone, integrante del bloque del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), marcó una posición firme al respecto y reclamó de manera explícita que el Poder Ejecutivo contemple la diversidad regional al momento de enviar los pliegos de los futuros directores. “No puede ser que todos sean de la city porteña”, enfatizó el legislador, coincidiendo con el reclamo de un sesgo menos centralista en las decisiones macroeconómicas.
Para el oficialismo, la apertura a modificar el texto original representa un gesto estratégico hacia las provincias sin implicancias fiscales. La búsqueda de consensos resulta clave para el avance del paquete de leyes en el recinto, con sesión prevista para el 26 de agosto, y de manera sustancial, para construir los apoyos necesarios de cara a iniciativas de mayor volumen político, como el proyecto orientado a suspender o eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En ese marco de entendimiento, la flexibilización de la Carta Orgánica del BCRA se suma a una serie de contactos de alto nivel institucional y negociaciones parlamentarias sobre economías regionales. Mientras la iniciativa ya cuenta con dictamen de comisión, el articulado final que llegará al debate parlamentario terminará de moldearse en función de estos equilibrios entre las demandas territoriales y los objetivos económicos de la gestión nacional.





