Los mercados financieros argentinos comenzaron este lunes con una fuerte presión sobre los activos locales: los bonos soberanos en dólares cayeron 1,8% en promedio, el S&P Merval retrocedió hasta 2,1% y el riesgo país trepó a 642 puntos básicos, mientras el dólar registró una leve suba. La jornada estuvo marcada por la cautela de los inversores frente a los últimos datos de actividad económica, consumo y pobreza, además de un escenario internacional atravesado por tasas elevadas y mayor volatilidad.
La tendencia negativa profundizó el deterioro que los principales activos argentinos habían mostrado durante las últimas ruedas. El riesgo país sumó 33 puntos durante la jornada y alcanzó su nivel más elevado desde diciembre del año pasado, mientras los títulos públicos en dólares volvieron a quedar bajo presión.
La Bolsa porteña tampoco logró escapar de la corriente vendedora. El S&P Merval llegó a caer 2,1%, hasta ubicarse en torno a los 2,83 millones de puntos, y extendió una racha negativa que acumula seis ruedas consecutivas de bajas.
Bonos y acciones, bajo presión
Entre las acciones líderes se destacaron las bajas de BBVA, Grupo Financiero Galicia y Grupo Supervielle, mientras que en Wall Street los ADR argentinos también operaron mayoritariamente en terreno negativo. BBVA y Banco Macro estuvieron entre los papeles más castigados de la jornada.
El movimiento refleja una mayor prudencia de los inversores frente a la evolución de la economía argentina. En las últimas semanas, los mercados recibieron datos que mostraron una desaceleración de la actividad, una caída del consumo y un incremento de la pobreza, factores que alimentan las dudas sobre la recuperación económica.
A esto se suma el comportamiento de las reservas internacionales y la capacidad del país para acumular divisas. En agosto, la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de US$806 millones, aunque las compras netas de dólares realizadas por personas físicas alcanzaron los US$2.463 millones.
El escenario externo tampoco ayuda. Las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos permanecen en niveles elevados, lo que aumenta el costo de financiamiento para los países emergentes y puede reducir el atractivo relativo de sus activos.
El Tesoro afronta vencimientos por $8,1 billones
En paralelo con la tensión financiera, el Tesoro realiza este lunes una nueva licitación de deuda en pesos para afrontar vencimientos por aproximadamente $8,1 billones, equivalentes a unos US$5.300 millones.
El menú de instrumentos incluye una Lecap de corto plazo, una Lecer, dos Bontam y cuatro títulos dollar linked. La operación constituye una nueva prueba para la estrategia financiera oficial, en momentos en que el mercado observa con atención las necesidades de financiamiento del Estado.
La evolución del riesgo país adquiere especial relevancia porque refleja el diferencial que los inversores exigen para mantener deuda argentina frente a los bonos del Tesoro estadounidense. Cuanto mayor es ese indicador, mayor es el costo potencial de acceder al financiamiento internacional.




