Los clientes residenciales pagarán más caro el consumo de luz en el verano en comparación con las empresas según fuentes que cita Clarín.
Así surge de la resolución 434/2025 de la Secretaría de Energía, que definió los precios mayoristas de la energía eléctrica que abonarán los usuarios en noviembre.
En el anexo I se estableció que el Precio Estabilizado de la Energía que pagarán los usuarios residenciales será hasta el 30 de abril de 2026 de entre $ 56.054 y $ 58.281 por megavatio-hora (MWh), mientras que a los no residenciales se les cobrará entre $ 47.310 y $ 51.633, de acuerdo a su posición frente a la distribuidora y el horario de consumo de la electricidad.
Los aumentos, en el caso del AMBA, serán de hasta 4%. Estarán, entonces, por encima de la inflación.





