La guerra entre Estados Unidos e Irán sumó este lunes un nuevo capítulo con una serie de ataques cruzados que ya llevan nueve días consecutivos, alimentando la preocupación internacional por una posible interrupción del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el comercio mundial de petróleo. La escalada militar volvió a impactar de lleno en los mercados, impulsando el precio del crudo por encima de los 90 dólares por barril y renovando las alertas sobre un eventual rebrote de la inflación global.
Los enfrentamientos se producen pocas semanas después del frágil acuerdo de alto el fuego alcanzado entre ambas partes, que ahora parece haber quedado completamente desbordado por la reanudación de las hostilidades.
Nuevos ataques y creciente preocupación por el suministro mundial de petróleo
Según las autoridades iraníes, dos petroleros fueron alcanzados durante los enfrentamientos y quedaron inmovilizados, mientras que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber lanzado ataques contra aeronaves estadounidenses en un aeropuerto de Jordania y contra instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Kuwait y Siria.
Al mismo tiempo, Bahréin activó sus sistemas de alerta luego de que se escucharan sirenas durante la mañana, reflejando la creciente tensión que atraviesa toda la región del Golfo.
El foco de preocupación internacional continúa siendo el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo que consume el mundo. Un eventual cierre o una interrupción prolongada del tránsito marítimo podría afectar seriamente el abastecimiento energético global y generar nuevas presiones sobre los precios.
Como consecuencia de ese escenario, el petróleo volvió a registrar fuertes subas.
El Brent, referencia internacional del mercado, llegó a superar los 90 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también avanzó con fuerza en las primeras operaciones de la jornada.
Los mercados reaccionan con cautela y crecen las advertencias por la inflación
El encarecimiento del petróleo volvió a instalar el temor de un nuevo ciclo inflacionario a nivel mundial, ya que el aumento de los costos energéticos suele trasladarse al transporte, la producción industrial y los precios al consumidor.
Además del conflicto en Medio Oriente, los inversores siguen de cerca el inicio de la temporada de balances de las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos, un factor que también influye sobre el comportamiento de los mercados financieros.
Desde distintas consultoras económicas advirtieron que una prolongación del conflicto podría restringir aún más la oferta mundial de crudo y aumentar la volatilidad financiera.
Algunos analistas, sin embargo, consideran que el impacto todavía permanece relativamente contenido mientras el precio del Brent continúe por debajo de los 100 dólares por barril, aunque reconocen que una escalada mayor podría modificar rápidamente ese escenario.
En paralelo, las principales bolsas europeas comenzaron la semana con pérdidas, reflejando la incertidumbre generada por la situación en Medio Oriente y las dudas sobre el efecto que un petróleo más caro podría tener sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento económico mundial.





