Los bonos soberanos argentinos, las acciones y el índice Merval registraron este jueves una fuerte recuperación luego de que la calificadora internacional Standard & Poor’s elevara la nota crediticia de la Argentina de CCC+ a B-. La decisión impactó de inmediato en los mercados financieros, provocando una caída del riesgo país hasta los 446 puntos básicos, el nivel más bajo de los últimos ocho años.
La mejora fue celebrada por los inversores tanto en Wall Street como en la plaza local. Los bonos en dólares avanzaron hasta 4%, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Nueva York llegaron a registrar subas superiores al 10%, impulsadas principalmente por el sector bancario.
La decisión de S&P se suma al upgrade realizado por Fitch Ratings durante mayo y fortalece las expectativas de una nueva mejora por parte de Moody’s durante julio.
Bonos y acciones reaccionaron con fuertes subas
La recalificación crediticia generó una inmediata compresión del riesgo argentino. El indicador elaborado por JP Morgan cayó más de 11% respecto del cierre anterior, cuando se ubicaba en 502 puntos básicos.
Entre los títulos públicos más beneficiados se destacaron el Global 2041, el Bonar 2038, el Global 2038 y el Global 2035, todos con importantes avances en sus cotizaciones.
En paralelo, el índice S&P Merval registró una suba superior al 4%, mientras que los ADR argentinos negociados en Wall Street mostraron ganancias de hasta 11%, lideradas por entidades financieras.
Según explicó Standard & Poor’s, la mejora en la nota responde a una combinación de factores macroeconómicos que incluyen la consolidación del superávit fiscal, la acumulación de reservas internacionales, la reducción de la inflación y una mejora gradual en la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros.
La calificadora sostuvo que existe una expectativa favorable respecto de la continuidad del programa económico y remarcó que el Banco Central podría seguir fortaleciendo sus reservas en los próximos meses.
El Gobierno celebra y los analistas ven margen para seguir bajando el riesgo país
Desde el Ministerio de Economía destacaron el impacto de la decisión sobre el acceso al financiamiento internacional.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que la mejora de la nota crediticia “abre las puertas a un universo de inversores para posicionarse en activos argentinos y refuerza el flujo de capital a tasas más bajas hacia activos de nuestro país“.
Además, explicó que la decisión se fundamenta en “el superávit fiscal, el orden monetario, la acumulación de reservas, el superávit comercial, el saneamiento del balance del Banco Central y la reducción de la relación deuda-producto“.
No obstante, Standard & Poor’s advirtió que todavía persisten desafíos macroeconómicos y riesgos externos que podrían generar tensiones durante los próximos 12 a 18 meses.
A pesar de ello, la agencia considera que el escenario actual permite proyectar que Argentina podrá atravesar esos desafíos “sin caer en default ni en una reestructuración forzada de su deuda“.
Por su parte, un informe de Adcap indicó que la mejora otorgada por una segunda calificadora internacional podría acelerar la convergencia de los bonos argentinos hacia niveles de riesgo similares a los de otros países emergentes de la región.





