El Gobierno nacional oficializó la extensión de un beneficio impositivo central para las microempresas, que podrán seguir computando parte del Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios como pago a cuenta de contribuciones patronales destinadas al sistema previsional. La medida, dispuesta por decreto, se aplicará hasta el 31 de diciembre de 2026 y apunta a aliviar la carga fiscal sobre el segmento más pequeño del entramado productivo.
La decisión se enmarca en una política de continuidad para sostener la actividad de las microempresas, consideradas un actor clave en la generación de empleo y en la dinámica económica local, en un contexto de reordenamiento fiscal y búsqueda de mayor competitividad.
Cómo funciona el beneficio impositivo
El esquema permite que las microempresas computen hasta el 30% del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en cuentas bancarias —conocido como impuesto al cheque— como pago a cuenta de hasta el 15% de las contribuciones patronales con destino al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Este mecanismo, vigente desde 2023 y prorrogado en distintas oportunidades, reduce el costo laboral formal y mejora la liquidez de las firmas de menor tamaño. Además, convive con otros beneficios previstos en la normativa vigente, como la posibilidad de computar el impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, según corresponda.
Un alivio fiscal con impacto en el empleo
Desde el Ejecutivo señalaron que se mantienen las condiciones que motivaron la creación y las sucesivas extensiones del beneficio, por lo que resultó necesario prolongarlo durante todo 2026. La prórroga alcanza a las remuneraciones que se devenguen entre el 1° de enero y el 31 de diciembre del próximo año.





