En 2025 los argentinos consumieron 15,77 litros de vino per cápita, el valor más bajo del que se tiene registro según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Tampoco los espumosos tuvieron un buen 2025. Las cifras publicadas por el INV dan cuenta de una caída del 5,1% en ese rubro. De 27,7 millones de litros que las bodegas vendieron en 2024, se bajó a 26,3 millones en la temporada pasada.
Hay varios factores que explican esta caída. Algunos tienen que ver con el reajuste de precios en la economía argentina.
Otros, con cambios de hábitos en las generaciones más jóvenes, que de momento vienen con un consumo menor de alcohol al de sus predecesores. No solo en la Argentina sino en distintos países.







