El ex ministro de Economía Domingo Cavallo publicó un extenso análisis en el que advierte que la Argentina atraviesa un serio problema de indefinición sobre su sistema monetario, financiero y cambiario. Según su visión, esta falta de claridad explica tanto la inestabilidad actual como el riesgo de que la economía empeore hasta las elecciones de octubre.
Cavallo recordó que, pese a la prédica de Milei en campaña sobre la “dolarización”, el Gobierno optó por sostener controles e intervenciones “casuísticas y discrecionales”, similares a los que rigieron durante dos décadas, con excepción de 2016 y 2017. A su juicio, este esquema impide que el peso sea una moneda convertible, y por ende desalienta el ahorro, la inversión y la entrada de capitales.
“El mérito del gobierno fue eliminar el déficit fiscal de cuajo —remarcó—, pero el error fue haber usado la inconvertibilidad de la moneda para bajar la inflación más rápido, con controles de cambio y un manejo errático de la política monetaria”.
Una reforma que no puede esperar
El ex ministro planteó que la reforma clave, que no admite demoras, es la monetaria, financiera y cambiaria. Según Cavallo, el país necesita declarar la libre convertibilidad del peso, prohibir la emisión para financiar déficit y permitir la intermediación financiera en dólares y otras monedas convertibles, en igualdad de condiciones con el peso.

A su vez, propone que el tipo de cambio se determine libremente en el mercado, con un Banco Central que intervenga solo de manera excepcional y bajo reglas claras, privilegiando la acumulación de reservas.
Las disposiciones más importantes que debería contener la nueva legislación monetaria, financiera y cambiaria según el economista serían:
- Prohibir la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal de la Nación, de las provincias y de los municipios.
- Permitir sólo la emisión monetaria para compra de reservas y para operaciones de mercado abierto en mercados secundarios de títulos públicos.
- Declarar la libre convertibilidad del peso y prohibir los controles de cambio.
- Permitir la intermediación financiera en dólares (y cualquier otra moneda convertible) en las mismas condiciones aplicables al Peso convertible.
- Establecer que los bancos podrán recibir depósitos en cualquier moneda convertible y podrán prestar esos fondos guardando un encaje que establecerá el Banco Central.
- El financiamiento al sector privado originado en los depósitos podrá ser para saldos de tarjetas de crédito, préstamos personales, hipotecas y préstamos a empresas pequeñas y medianas
- El financiamiento para inversión, o capital de trabajo de grandes empresas, se deberá proveer a través de instrumentos del mercado de capitales, induciendo a que los depositantes a plazo fijo de gran magnitud opten por cuota partes de fondos de inversión administrados por los mismos bancos.
Economía en pausa y riesgos a futuro
Cavallo señaló que, tras un repunte en 2024, la actividad se frenó desde marzo de 2025 por el encarecimiento del crédito y el aumento de tasas. A esto se suma la expectativa de que el dólar supere el techo de la banda cambiaria hacia fin de año, pese a las ventas de futuros del Banco Central.
El economista criticó además la improvisación oficial con el reemplazo de LELIQs y LEFIS, que derivó en una fuerte contracción del crédito al sector privado.
Factores a favor
De todos modos, Cavallo reconoció que existen condiciones favorables para una salida ordenada tras las elecciones: el equilibrio fiscal alcanzado, la tendencia al aumento de exportaciones, la expectativa de inversiones vinculadas al RIGI y, sobre todo, el hecho de que la suba reciente del tipo de cambio no disparó la inflación como en otras épocas.
En su conclusión, sostuvo que si el Gobierno legisla y explica con convicción un sistema monetario estable y creíble, podrá reducir tasas de interés y recuperar la confianza sin temor a la flotación cambiaria.





