El nombre propio del tenis argentino en este inicio de 2026 es Sebastián Báez. El bonaerense, actual No. 36 del PIF ATP Rankings, es el jugador con más partidos ganados en la temporada y ratificó su excelente presente con una victoria de alto impacto en su estreno en el Abierto de Australia.
En la madrugada del martes, Báez superó en un duelo vibrante al francés Giovanni Mpetshi Perricard por 6-4, 6-4, 3-6, 5-7 y 6-3, luego de tres horas y once minutos de juego en Melbourne Park. Con este resultado, el argentino avanzó a la segunda ronda del Abierto de Australia y quedó con un sólido récord de 8-1 en lo que va del año.
El triunfo no fue uno más. Báez logró imponerse en un partido de cinco sets por primera vez desde Roland Garros 2024, dejando atrás una racha adversa en quintos parciales que había alimentado dudas. Esta vez, supo resistir los 30 aces de su rival, sobreponerse al empate 2-2 en sets y cerrar el partido con carácter y temple.
Un envión clave en su temporada y un cruce exigente en segunda ronda
El éxito en Melbourne también le permitió a Báez cortar una serie de cuatro derrotas consecutivas en torneos de Grand Slam y conseguir su primer triunfo en este nivel desde agosto de 2024, cuando había ganado en el US Open. Además, reafirma el gran inicio de temporada que ya había mostrado en la United Cup y en el ATP 250 de Auckland.
Ahora, el argentino tendrá un desafío exigente en la segunda ronda frente a Luciano Darderi, su última víctima en un major antes de este torneo. El italiano, actual cabeza de serie número 22, viene de superar en sets corridos al chileno Cristian Garin en un partido muy disputado.
El historial favorece a Báez por 4-2, aunque Darderi se quedó con el cruce más reciente en los cuartos de final de Bastad la temporada pasada. Con confianza alta y resultados que lo respaldan, el argentino buscará seguir estirando su gran momento y confirmar que su protagonismo en este 2026 está lejos de ser una casualidad.





