El tenis femenino escribió una final inolvidable en Melbourne. Elena Rybakina se consagró campeona del Open de Australia 2026 tras vencer por 6-4, 4-6 y 6-4 a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, en un duelo de máxima intensidad y altísimo nivel técnico.
Durante dos horas y 18 minutos, ambas protagonizaron un choque de potencias, coraje y tensión emocional. Sin embargo, fue la kazaja quien mostró mayor templanza en los momentos decisivos y terminó levantando su segundo título de Grand Slam, el primero en Melbourne.
Un partido de poder, nervios y detalles
Desde el arranque quedó claro que sería una final sin respiro. El primer set fue de paridad absoluta, aunque Rybakina supo capitalizar los errores de una Sabalenka algo acelerada. La bielorrusa falló en instantes clave y sufrió al resto, lo que permitió a la kazaja cerrar la manga por 6-4.
En el segundo parcial, Sabalenka reaccionó. Mejoró su servicio, jugó con mayor margen y no concedió oportunidades de quiebre. La presión cambió de lado y la número uno del mundo igualó el partido con un sólido 6-4, dejando la definición abierta y cargada de tensión.
El set decisivo comenzó cuesta arriba para Rybakina. Errática y sin profundidad, quedó rápidamente 1-3. Sin embargo, allí apareció su mayor fortaleza: la frialdad competitiva. La kazaja recuperó terreno, ajustó su agresividad y aprovechó los desajustes emocionales de su rival. Con autoridad, dio vuelta el marcador y selló el triunfo por 6-4.
Frialdad de campeona y ascenso en el ranking
Mientras Sabalenka dejó escapar oportunidades por exceso de ansiedad, Rybakina sostuvo su plan con una serenidad admirable. Su capacidad para manejar la presión fue determinante en una final donde cada punto pesó como un partido.
Con este título, Rybakina escalará al puesto número 3 del ranking WTA, consolidándose como una de las grandes protagonistas del circuito. Tras la consagración, expresó su emoción y destacó el nivel de su rival, augurando nuevos cruces decisivos entre ambas. Al finalizar el partido expresó: “Es difícil encontrar las palabras ahora mismo, pero quiero felicitar a Aryna por sus resultados en este último par de años. Sé que es complicado, pero espero que nos encontremos en muchas finales más. Quiero agradecer a mi equipo, sin vosotros esto no sería posible. Han pasado muchas cosas, muchas gracias a todos y ojalá podamos continuar así”.
Sabalenka, por su parte, reconoció la frustración de la derrota, pero valoró el recorrido realizado y dejó abierta la puerta a una revancha futura. “Sinceramente, no tengo palabras ahora mismo. Quiero felicitar a Elena por su increíble paso por este torneo y su tenis increíble. Enhorabuena por este logro. Gracias a mi equipo por estar siempre ahí, por disfrutar viéndome perder finales, a veces ganarlas. Esperemos que el año que viene sea nuestro”.







