Oliver Oakes ha presentado su renuncia como jefe de equipo de Alpine F1, decisión que la escudería francesa anunció oficialmente hoy a las 16:31 de Argentina.
Su salida ocurre en medio de una temporada marcada por resultados decepcionantes y tensiones internas relacionadas con la alineación de pilotos.
Oakes, quien asumió el cargo en julio de 2024, fue el quinto director del equipo en cuatro años, reflejando la inestabilidad que ha caracterizado a Alpine en este período. Durante su gestión, el equipo logró un destacado doble podio en el Gran Premio de Brasil de 2024, pero en la actual temporada se encuentra noveno en el campeonato de constructores, con solo siete puntos obtenidos por Pierre Gasly. El otro piloto, Jack Doohan, aún no ha sumado puntos y su continuidad está en duda.
La renuncia de Oakes coincide con especulaciones sobre un posible cambio en la alineación de pilotos, con el argentino Franco Colapinto como candidato para reemplazar a Doohan en el próximo Gran Premio de Emilia-Romaña. Oakes habría defendido la permanencia de Doohan, pero su posición no fue respaldada por la cúpula directiva, lo que habría influido en su decisión de dimitir.
En su lugar, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine e histórico dirigente de Benetton y Renault F1, tomará las riendas del equipo. Su regreso se da en un contexto de reestructuración, que incluye también el cambio de proveedor de motores: Alpine dejará de usar unidades Renault para adoptar los Mercedes a partir de 2026.
La salida de Oakes marca un nuevo capítulo en la agitada historia reciente del equipo, que busca con urgencia recuperar protagonismo en la Fórmula 1.





