Horacio Zeballos volvió a escribir una página histórica para el deporte argentino este sábado 6 de junio al consagrarse campeón de Roland Garros 2026 junto al español Marcel Granollers. La dupla número uno del mundo derrotó con autoridad a los británicos Henry Patten y el finlandés Harri Heliovaara por 6-4 y 6-2 en la final disputada en París, revalidando la corona obtenida el año pasado y conquistando su segundo título consecutivo en el Grand Slam francés.
La victoria llegó en la cancha Philippe-Chatrier ante miles de espectadores y confirmó el dominio absoluto del dúo hispano-argentino en el circuito de dobles. Zeballos, nacido en Mar del Plata, sumó así uno de los logros más importantes de su carrera y continúa consolidándose como uno de los mejores doblistas de la historia del tenis argentino.
Una final sin equivalencias y otro título para la dupla número uno
Desde el comienzo del encuentro, Granollers y Zeballos impusieron condiciones frente a la pareja número dos del ranking mundial. Un primer quiebre les permitió encaminar el set inicial, que cerraron por 6-4 gracias a la solidez del argentino con su servicio.
En el segundo parcial la superioridad fue todavía más evidente. La dupla campeona logró romper rápidamente el saque de sus rivales y tomó una ventaja que nunca estuvo en discusión. El finlandés Heliovaara incluso mostró su frustración al arrojar la raqueta al suelo tras quedar 3-0 abajo.
Finalmente, el 6-2 selló una actuación impecable y desató el festejo en París para una pareja que atraviesa el mejor momento de su trayectoria profesional.
La emoción de Zeballos y Granollers tras el bicampeonato
Durante la ceremonia de premiación, Horacio Zeballos destacó el vínculo construido con su compañero y el trabajo realizado junto a todo su equipo.
“Quiero empezar por vosotros. ¿Os acordáis de Roma cuando jugamos? Sabía que ibais a ser un gran equipo. Seguís mejorando y mejorando; espero que sigáis jugando juntos”, expresó dirigiéndose a sus rivales.
Luego agradeció especialmente a Granollers y a quienes lo acompañan en el circuito.
“Estar aquí con Marcel es fantástico, cada día nos divertimos. Gracias por soportarme un poco. Gracias a nuestro equipo y espero que podamos seguir juntos por mucho más tiempo. Estoy logrando lo mejor de mi carrera”, afirmó emocionado.
Por su parte, el español valoró la magnitud de la conquista y recordó el esfuerzo realizado para llegar nuevamente a la cima.
“Costó mucho el primer Roland Garros; ahora estamos felices con el segundo”, señaló.
Y agregó: “Quiero agradecer a todo el equipo y a la familia, sin vosotros sería imposible. Gracias, os quiero. Jugar aquí, delante de este público, es muy especial”.
Con este nuevo título, Zeballos suma otro Grand Slam a una carrera extraordinaria que ya lo ubica entre los máximos referentes del tenis argentino. El marplatense, que llegó a París como número uno del mundo en dobles, confirmó su vigencia y volvió a demostrar que su sociedad con Granollers atraviesa una era de dominio pocas veces vista en el circuito profesional.





