El argentino Tomás Etcheverry avanzó este miércoles a los octavos de final del Masters 1000 de Montecarlo tras vencer en remontada al francés Terence Atmane por 3-6, 6-3 y 6-2. El triunfo, que se concretó en una hora y 57 minutos, le permitió al platense alcanzar por primera vez la tercera ronda en el prestigioso torneo y ahora tendrá un desafío mayúsculo: enfrentarse al número uno del mundo, Carlos Alcaraz.
Remontada, potencia y carácter
Etcheverry volvió a mostrar su fortaleza mental y su crecimiento en polvo de ladrillo, superficie en la que ya suma un sólido registro en 2026.
El partido comenzó cuesta arriba: Atmane se quedó con el primer set con claridad. Sin embargo, el argentino reaccionó con autoridad y encontró en su saque una herramienta clave para cambiar el rumbo del encuentro.
Con servicios que alcanzaron los 219 km/h, logró sostener momentos críticos y, desde el 3-3 en el segundo set, encadenó siete juegos consecutivos que marcaron el quiebre definitivo del partido.
El propio desarrollo del encuentro refleja su espíritu competitivo: “Nunca se da por vencido”, una característica que volvió a quedar en evidencia en Montecarlo.
Un cruce de alto impacto ante el número uno
El premio para Etcheverry será un duelo de máxima exigencia frente a Alcaraz, actual líder del ranking ATP y uno de los grandes favoritos al título.
Será el primer enfrentamiento entre ambos en el circuito ATP, aunque ya se habían cruzado en categorías menores años atrás.
Además, el argentino continúa escalando posiciones en el ranking en vivo y se acerca nuevamente a su mejor ubicación histórica dentro del Top 30. En caso de vencer al 1 del mundo, alcanzaría el 27° lugar, que fue su mejor posición.





