San Lorenzo atraviesa una de las crisis institucionales más delicadas de los últimos años. Este martes, el club comunicó oficialmente que su Comisión Directiva ingresó en estado de acefalía, luego de la renuncia de la mayoría de sus integrantes, tal como lo establece el Estatuto Social de la institución.
La situación se formalizó tras una reunión de Comisión Directiva que incluyó un cuarto intermedio, motivado por la citación de varios dirigentes ante un requerimiento de la Fiscalía PCyF N° 35 de la Ciudad de Buenos Aires. Con ese escenario, las dimisiones terminaron de configurar un vacío de poder que obliga al club a activar mecanismos excepcionales de conducción.
Renuncias masivas y vacío de poder
Según el comunicado oficial, ratificaron sus renuncias Julio Lopardo, Andrés Terzano, Martín Cigna, Leandro Goroyesky, Carina Farías, Mateo Sagardoy, Uriel Barros, María Soledad Boufflet, Pablo García Lago, Javier Allievi, Marcelo Culotta, Belén Lugones, Leonardo Virardi y Agustina Nordenstrom. A ellos se sumó también el vocal suplente Mariano Marino.
Confirmada la acefalía, la Comisión Directiva resolvió encomendar a la Presidencia de la Asamblea de Representantes la convocatoria urgente a una reunión extraordinaria. El objetivo inmediato será que asuman autoridades transitorias y que, dentro de las siguientes 48 horas, se convoque al cuerpo completo de la Asamblea para designar una Comisión Transitoria que quede a cargo del club.
Asamblea, transición y una fecha clave
Más allá del temblor institucional, San Lorenzo también informó que, antes de la formalización definitiva de las renuncias, quedó establecida una fecha clave en el calendario político del club: el viernes 6 de febrero de 2026, a las 18 horas, en el estadio Pedro Bidegain, se realizará la Asamblea de Representantes para tratar el Balance 2023/2024.





