Franco Colapinto vivió un domingo para el olvido en Silverstone. Después de su eliminación en Q1 del sábado, el argentino recibió una sanción por cambiar elementos de la unidad de potencia y tuvo que salir desde el pit-lane, lo cual complicó severamente su estrategia de carrera.
La carrera comenzó con lluvia esporádica que convirtió a Silverstone en un desafío para todas las escuderías. Optar por neumáticos intermedio fue lo común, aunque la pista fue secándose rápidamente. El ritmo de cambiante y las múltiples salidas del safety car generaron un panorama caótico, ideal para remontadas o para cometer errores.
Poco después de la salida, Colapinto no lograba poder poner en marcha el monoplaza generando que no pueda completar ni un giro competitivo, confirmándose así su abandono por cuestión mecánica.
“No sé qué pasó, no sabemos todavía, pero no pude ni salir de boxes. Una pena que pasen estas cosas, tuvimos un par de problemas. Después de un buen fin de semana donde había encontrado un buen ritmo en general, es una lástima que haya pasado esto. Era una buena carrera para correr, por todo lo que pasó en la carrera, con las cuestiones climáticas y los cambios de gomas. Triste porque este fin de semana estuve más rápido que Pierre y creo que era una buena oportunidad para el equipo”.
El desenlace de la carrera estuvo marcado por el triunfo de Landó Norris en condiciones difíciles, con Oscar Piastri y Nico Hülkenberg completando el podio. La suma de la lluvia, estrategias variables y errores de algunos protagonistas convirtió este Gran Premio en uno de los más impredecibles del año.
Para Colapinto, arrancar desde el pit-lane tras la penalización y sufrir un abandono mecánico sin girar resulta un balance muy negativo. El resultado de este fin de semana pone presión sobre su continuidad en Alpine, en un momento en que la estabilidad en carrera y la fiabilidad técnica son clave para demostrar su potencial.





