Franco Colapinto vivió un sábado difícil en el icónico circuito de Monte Carlo, durante la clasificación del Gran Premio de Mónaco 2025.En apenas su segunda presentación oficial como piloto de Alpine en la Fórmula 1, el joven argentino no logró superar la Q1, quedando fuera de la lucha por los primeros puestos en una sesión marcada por el caos y las interrupciones.
La clasificación, como suele ser habitual en Mónaco, no dio margen para errores ni para falta de ritmo. Una bandera roja provocada por el accidente del debutante Kimi Antonelli alteró por completo la dinámica de la sesión. Colapinto, que aún se encuentra en plena adaptación al monoplaza de Alpine tras reemplazar a Jack Doohan por un ciclo de cinco carreras, no logró encontrar una vuelta limpia antes de que se agotara el tiempo. Su vuelta más rápida no alcanzó para colarse en el top 15, en un circuito donde la posición de largada es casi tan importante como el ritmo de carrera. Franco quedó 20° en la parrilla, pero sin embargo, largará en el puesto 18° por las penalizaciones a otros pilotos.
Desde su llegada a Alpine, el piloto de Pilar ha sido claro en su enfoque: aprender rápido, adaptarse al auto y sumar experiencia en la máxima categoría. En Imola, su debut oficial, finalizó 16°, mostrando un ritmo discreto pero consistente. Sin embargo, Mónaco exigía algo más: Precisión quirúrgica, confianza ciega en el auto y valentía milimétrica entre los muros. Elementos que, por ahora, Colapinto aún está en proceso de desarrollar dentro de un Fórmula 1.
Lo que viene no será fácil. El argentino tiene por delante tres grandes premios más para demostrar que está a la altura de un asiento en la categoría reina. España, Canadá y Austria serán clave para su continuidad dentro del equipo, al menos, para quedar en el radar de Alpine u otras escuderías pensando en el 2026. Su talento no está en discusión , pero la Fórmula 1 es un juego de resultados, y el tiempo apremia.
Monte Carlo dejó un sabor amargo, pero también la certeza de que cada kilometro en pista suma experiencia. Colapinto sabe que está ante la oportunidad más grande de su carrera. Y aunque el arranque ha sido cuesta arriba, en la F1 el panorama puede cambiar tan rápido como una vuelta lanzada.






