La historia entre Racing y Gustavo Costas llegó a un final inesperado. Este sábado, luego de la temprana eliminación de la Academia en la fase de grupos de la CONMEBOL Sudamericana 2026, la dirigencia encabezada por Diego Milito resolvió ponerle fin al ciclo del entrenador de 63 años. La decisión fue comunicada personalmente por el presidente del club y marca el cierre de una etapa cargada de pasión, títulos internacionales y un desgaste futbolístico que terminó siendo irreversible.
Aunque todavía resta la oficialización de Racing, la salida del técnico ya es un hecho. Según trascendió, Costas se despedirá del plantel en las próximas horas y no dirigirá ni el duelo del miércoles ante Independiente Petrolero ni el compromiso frente a Defensa y Justicia por Copa Argentina. De manera interina, Sebastián “Chirola” Romero y Luciano Aued aparecen como principales candidatos para hacerse cargo del equipo hasta el receso.
La eliminación copera terminó acelerando un desenlace que semanas atrás parecía impensado. Racing había renovado el contrato de Costas hasta 2028 apenas unos meses atrás, en coincidencia con el inicio del mandato presidencial de Milito. Sin embargo, el semestre estuvo muy lejos de las expectativas deportivas.
El equipo no logró ganar ninguno de los clásicos del año, cayó frente a Independiente en Avellaneda, quedó eliminado del Torneo Apertura en cuartos de final ante Rosario Central y, sobre todo, sufrió un duro golpe al despedirse prematuramente de la Sudamericana tras empatar con Caracas en el Cilindro.
Un ciclo que quedó marcado por los títulos internacionales
La salida de Costas no borra el impacto que tuvo en Racing durante esta tercera etapa como entrenador. El técnico deja el club luego de dirigir 135 partidos, con un saldo de 70 victorias, 25 empates y 40 derrotas. Además, consiguió dos títulos internacionales históricos: la CONMEBOL Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025, con recordadas victorias frente a equipos brasileños.
El desgaste futbolístico, sin embargo, comenzó a notarse durante este año. La baja de rendimiento de varios referentes, sumada a la irregularidad colectiva y a la falta de respuestas en partidos clave, terminaron inclinando la balanza.
Tras el empate ante Caracas, el propio entrenador había dejado entrever la incertidumbre sobre su continuidad. “No se pueden tomar decisiones en caliente, se tienen que tomar cuando se enfríe un poco. Después veremos”, declaró luego del encuentro. También asumió responsabilidades por el presente del equipo al remarcar que él era “el culpable” del momento futbolístico.
El adiós de un ídolo de Racing
La salida de Costas tiene un componente emocional difícil de separar del análisis futbolístico. El entrenador no solo fue DT: también fue jugador, mascota del mítico “Equipo de José” y una figura profundamente ligada a la identidad racinguista desde hace décadas.
Por eso, la noticia golpeó especialmente a los hinchas, que nunca dejaron de reconocerle el compromiso con el club incluso en los peores momentos del semestre. Paradójicamente, el cierre del ciclo llegará sin una gran despedida popular en el Cilindro, ya que el próximo partido internacional será a puertas cerradas.
Consciente de eso, Costas pidió realizar una conferencia de prensa especial para despedirse de los hinchas y cerrar públicamente una etapa que quedará grabada en la memoria reciente de Racing.
Ahora, la dirigencia deberá resolver rápidamente el futuro deportivo. El desafío no será sencillo: reemplazar a un entrenador que, más allá del desgaste final, volvió a convertir a Racing en protagonista internacional y dejó una huella emocional difícil de igualar




