A veces nos enseñaron que el crecimiento es movimiento constante.
Acción.
Logro.
Productividad.
Pero no siempre es así.
Hay momentos en que parar es lo más valiente y necesario que podés hacer.
Parar no es fracasar
Es darle espacio a lo que sentís.
Es revisar si lo que estás haciendo todavía tiene sentido para vos.
Es preguntarte si estás donde querés estar o si solo estás en piloto automático.
Parar puede ser:
• Tomarte un descanso sin culpa
• Cancelar algo que ya no te representa
• Pedir ayuda
• Volver a lo simple
El silencio también enseña
En la pausa aparece claridad.
En el descanso, energía nueva.
En el no hacer, descubrís lo que realmente importa.
No todo crecimiento es visible.
A veces maduramos en lo invisible, en lo que no se ve desde afuera: la conciencia, la honestidad con una misma, la capacidad de soltar lo que ya no va.
Si estás en una pausa, no te apures en salir de ahí.
Quizás estás creciendo de otra manera. Y eso también vale.
Nos encontramos en la próxima nota.
Vicky Fiorenzi
Consultora Psicológica
Instagram: @vfcounselor
Si estás necesitando comenzar un proceso de acompañamiento, de escucha sincera y sin juicio te dejo mi contacto directo: https://wa.me/message/PLL4KUXBVMVRC1





